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Me iban la dar la posibilidad de hacer un taller de poesía. Mi presupuesto ha estado bastante restringido últimamente. Por otro lado, no me quejo de mi salud y he podido publicar un poco. Ese día, cuando tenía que ir a hablar con la señora del taller, había tenido un sueño de esos. Andaba con la Sharon por una ciudad muy grande, bastante ruinosa, a medias encaramada en los cerros, mojándose los pies en el mar. Las gaviotas graznaban circulándonos sobre la cabeza. Y le dije, “esta ciudad es mucho mejor aquí que en el otro mundo, es mucho más compleja, más bonita, pero un poco a mal traer”. No me contestaba y seguíamos caminando como lo hacemos todos los días por las calles de por aquí, de este mundo de acá, cuando el clima lo permite. Y le dije, “Imagínate que toda esta gente que pasa por el lado nuestro y ni nos mira, no sabe que va a desaparecer cuando me despierte”, “imagínate que a lo mejor alguien en otro mundo nos está soñando a nosotros”-- Las gaviotas graznaban ensordecedoramente y desperté, bañado (un poco) en sudor.
Por si no lo he dicho, soy poeta. Huidobro dijo que el poeta es un pequeño Dios y a lo mejor lo decía literalmente. En ocasionales noches he ido soñando un mundo alternativo con sus ciudades, costas, cultivos, fauna y montañas. Cuando cese de existir aquí, ese otro mundo va a estar casi terminado. También debo mencionar que alguna vez fui profesor de filosofía. Imagínate que todos los poetas verdaderos se vayan creando sus universos individuales. Podría haber conversado por teléfono con la señora interesada en organizarme el taller, le podría haber mandado un emilio. Pero la fui a ver en persona, por cortesía, como se hace entre nosotros. Cuando empecé a explicarle en qué consistía el tema de mi taller, es decir la literalidad de Huidobro, y vi cómo le cambiaba la cara, me di cuenta que se alejaban volando, como las gaviotas del sueño, esos dólares que me hacían tanta falta.
‘ Huidobro literal’, de Jorge Etcheverry
Si lo pensamos un poco, la creación literaria tiene un importante componente onírico. Las vivencias personales también contribuyen a ella, pero una gran parte del proceso deriva de nuestros sueños y nuestro subconsciente. Un clarísimo ejemplo de ello es el Surrealismo, el cual se cimentaba precisamente en eso, en la libre expansión de nuestra parte menos consciente.
En ello debía estar pensando Jorge Etcheverry (Santiago de Chile, 1945) al escribir el microrrelato ‘ Huidobro literal’ . Etcheverry es poeta y ha publicado una novela, ‘ De chácharas y largavistas’, además de participar en grupos líricos como la ‘ Escuela de Santiago’ y el ‘ Grupo América’.
El relato que aquí presentamos, como decíamos, se apoya en el juego entre fantasía y realidad. Nos cuenta un sueño que ha tenido el autor. Pero éste resulta ser un tanto peculiar e incluso inquietante. Mientras pasea por una ciudad, al borde del mar y rodeado de gaviotas, el narrador es consciente de que está soñando y compara la visión de la ciudad que está teniendo con la real, pensando que aquellas personas con las que se cruza desaparecerán en cuanto despierte.· Nacimiento: 10 de enero de 1893Santiago, Chile
La referencia al poeta chileno Vicente Huidobro en el título se debe a la famosa frase de éste de que el poeta es un pequeño Dios, la cual hace reflexionar al narrador sobre la función del escritor de crear mundos paralelos: confiesa que su sueño ya ha sucedido más veces y que, con él, poco a poco ha ido completando un mundo paralelo al real.
En suma, nos encontramos ante una reflexión sobre la capacidad del autor literario de crear otros mundos ajenos al nuestro pero -a juicio de Etcheverry- no menos reales que el auténtico.
'Las gaviotas graznaban circulándonos sobre la cabeza'
Y, para dar una pincelada de humor, nos cuenta que le han llamado para impartir un taller de poesía pero, cuando explica que éste tratará sobre Huidobro, los organizadores tuercen el gesto y él ve como ’ se alejan volando, como las gaviotas del sueño, esos dólares que me hacían tanta falta’ .
Sin duda, nos encontramos ante un interesante juego literario, un entretenimiento, en que el autor intenta influenciarnos a posta para que, al seguirlo, nos introduzcamos en su ambivalente mundo que mezcla la fantasía y la realidad. Y, para que nos sea más fácil entrar en él, caer en su ‘ trampa’ , nos presenta un lenguaje sencillo, sin ningún tipo de complejidad. Sin duda es un trabajo muy meritorio.
Aparecido en librosgratis.org
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La cita Trunca. ed. Jorge Etcheverry. Ottawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América. Jul 24, 2009 |
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