Retroceder Home Correo Search Avanzar
La Cita Trunca 
 
 Actas
 Poesía
 Prosa
 Crónicas
 Notas
 
 Movimiento
 Anuncios
 Diáspora
 
 Catastro
 Poesía
 Prosa
 Ensayo
 Crónicas
 Notas
 Bibliografías
 
 Editorial
 
 Correo
Buscar

Catastro : Notas Septiembre 30, 2012


Ojeada preliminar sobre revistas hispanocanadienses
Jorge Etcheverry

Enviar por Correo-E
 Versión Impresora 

 

Una literatura no nace de repente. El corpus de obras que se muestran en la institución literaria en el nivel que sea no empiezan a existir de repente. En el nacimiento de las tendencias, escuelas y agrupaciones literarias, y de manera especial en las literaturas germinales, trasplantadas y emergentes, antes de esa presencia que se percibe como nueva, y subyacente a ella, se produce una ebullición de proyectos personales o colectivos, intercambios de textos en diversas etapas de elaboración, se hacen ensayos en diversas direcciones, hay polémicas, acuerdos y rechazos, adscripciones diversas, esbozos, etc. Esto se da con espontaneidad variada en actividades como talleres, grupos de lectura, reuniones de café, múltiples conversaciones regadas o no, que se concretizan entre otras cosas en revistas producidas con diferentes medios de producción y difusión y con un público aleatorio. Las lecturas públicas o semiprivadas, orientadas según variados motivos culturales, ideológicos, lingüísticos y de periodicidad fluctuante, son una continuación o plasmación de la conversación de café o del taller o el mitin político o comunitario, y son el tejido primario de esa literatura que luego, concretada en libro, se proclamará como un conjunto de textos sancionado y cribado por las determinaciones del sistema cultural y político de que se trate.  Las revistas se incluyen entre estos productos culturales y parecen recorrer y registrar esta trayectoria, surgen en las etapas experimentales o de formación de las tendencias o agrupaciones literarias o culturales y las acompañan hasta sus manifestaciones más por así decir institucionales y quizás en sus estertores finales. No es entonces extraño el importante papel que han cumplido las revistas en la literatura castellanógrafa escrita en Canadá.  En el caso en la literatura chilena estuvo la ambiciosa Espíritu del valle, vinculada a Ediciones Cordillera y que publica sus dos números una vez que esta editorial ya ha publicado y se ha por así decir establecido. Esta publicación intento entre otras cosas establecer un puente entre la poesía, producida en Chile y Canadá, no únicamente por autores de la diáspora chilena en el país, ya que incorporaba a autores canadiense de la corriente principal*. Un ejemplo diferentes es Canuvian, que editaba Guillermo Rose en Toronto, fines del siglo veinte comienzos del veintiuno, básicamente un boletín dedicado a la comunidad peruana, pero con un ingrediente literario y que publicaba textos de otros autores hispanocanadienses. Sin estar ligada a una editorial o círculo literario, pero sí a la comunidad, quizás haya servido de preparación y antecedente al concurso de cuentos Nuestra palabra que dirige Rose y las antologías que recogen su producto.

 

Los detalles contextuales que determinan la actividad de estas revistas, como de otras de la escritura hispano canadiense, son el desarraigo por exilio e inmigración, el transplante cultural desde sus niveles más populares y extendidos hasta los elementos así llamados ‘elitistas’, la necesidad de aculturación, etc.. Pero la inmigración no debe verse como absolutamente separada del exilio, ya que la gente emigra por causas económicas, sociales y políticas bastante precisas, que en su forma extrema se concretizan en conflicto civil, dictadura o golpe de estado, provocan el exilio. Una determinante básica del nuevo entorno es el entramado lingüístico, étnico y cultural del país anfitrión, con el inglés y francés como lenguas oficiales, la presencia innegable de los pueblos originarios aborígenes, sólo en las últimas décadas salida de un nicho marginal. A esto se suma la realidad indiscutible pero controvertida de la multiculturalidad, que ha generado diversas políticas para su acomodo en la sociedad, con mayor o menor éxito.  Es así que surgen publicaciones tan variadas como las necesidades que expresan, siempre ligadas a grupos afines, con diferente grado de inserción directo o indirecto con la comunidad, con vasos comunicantes con otros segmentos del así llamado mosaico canadiense, y con apoyo y financiamiento institucional o privado que sigue las condiciones sociales y políticas del momento. En este sentido, entre la miríada de revistas, hemos escogido ejemplos con que tenemos cierta familiaridad y que nos parecen representativas. Entre las revistas comprometidas estuvo la revista Sur, fines de los 80 y comienzos de los 90, de simple formato y ligada al Taller Cultural Sur, que tuvo un núcleo inicial exilado chileno** y comprometido que ha ido evolucionando hasta adquirir cierto nivel mundial como coauspiciador del festival de poesía Palabra en el mundo, que realizado localmente es paralelo a eventos similares en todo el mundo y está ligado al festival anual de poesía de La Habana. La revista muestra en su número 4 de enero de 1991, junto a artículos de actualidad comunitaria, nacional y latinoamericana que abarcan desde la política hasta el deporte y el folclor, poemas de Hugo Hazelton y Elías Letelier y notas sobre las antologías Enjambres, poesía latinoamericana en el Québec y Poemas tras las rejas, un artículo sobre Hugo Hazelton y su periplo por América y una reseña de El ocaso del reino, de la poeta chilena Nelly Davis. Como varias otras publicaciones, su existencia estuvo indisolublemente ligada a las actividades culturales y solidarias de la comunidad y al funcionamiento del taller. Como brote de esta actividad se concibe la publicación y presentación de la primera antología de poesía latinoamericana en el Québec.

 

Así, la revista tiene un lugar central, aunque no siempre programado, en el entramado de diversas actividades y productos. A diferencia del libro, generalmente la obra de un autor individual, la revista es más frecuente, múltiple y versátil, por la diversidad de expresiones y formas artísticas o de comentario que puede acoger. No tiene la intención—explícita o implícita—de formar un canon de autores, como las antologías y es un producto concreto, material, durable, a diferencia de talleres, recitales o reuniones, a las que por otro lado puede documentar. La revista, desde el punto de vista de su percepción por el público y el mercado, carece del toque de vanity publishing que se adscribe al libro personal autofinanciado, aunque pueda tratarse de revistas producidas más o menos de la misma manera, y se suele valorizar en cambio su independencia y aventura. En Montreal estuvo además La botella verde, en los noventa, decididamente literaria y básicamente de chilenos, de formato parecido a La hoja verde, de Chile, publicación ya tradicional en los círculos poéticos santiaguinos. Esta publicación, de apariencia regular, se vinculaba con un programa radial semanal y algunos de sus integrantes fueron antologados en Exilum Tremens (1991) ***por Jorge Cancino, director de ambas empresas o aventuras. Montreal es un centro privilegiado de no sólo las revistas, sino de la cultura hispanocanadiense en general, por su base cultural francófona, más cercana a la matriz ideológica, cultural y política latinoamericana, con una sólida literatura en inglés y una vibrante multiculturalidad, como lo prueban sus iniciativas revisteriles de amplia envergadura, como Ruptures y Viceversa, esta última con gran apoyo institucional, que son publicaciones que además de integrar el plurilinguismo se proyectaban al plano internacional. Ruptures, en que Hazelton era unode los gestores principales, incluso llegó publicar verdaderas antologías nacionales hispanoamericanas, además de autores hispanocanadienses. Como en los otros casos la revista Alter Vox de Ottawa, de aparición irregular, combina la lectura pública y la empresa editorial de la small press,****, habiéndose iniciado en forma paralela a la serie de lecturas (entre otras cosas) El Dorado y coproducida por dos editoriales pequeñas locales, SplitQuotation—La cita trunca y Verbum Veritas, y codirigida en general por Jorge Etcheverry y Luciano Díaz, de ambas editoriales respectivamente . . La revista The Apostles Review, la más contemporánea, y no es extraño, nacida en Montreal, ofrece como dos novedades importantísimas la periodicidad de su publicación y un sistema de financiamiento en general más accesible para los autores interesados en publicar que otras instancias, quienes que además son invitados o preseleccionados para figurar en sus páginas por un comité editorial de escritores con presidencia rotativa. Con una página final para anotaciones del lector y una versión en internet, esta revista reúne las condiciones—que en los hechos se han mostrado tan elusivas—para una revista literaria y cultural. La versión virtual paralela es el suplemento potencial de la publicación impresa que ofrece el soporte material a que el lector está acostumbrado, además del rango de publicación ‘verdadera’ tradicional y con todo más prestigioso. En estos ejemplos es posible constatar el papel que las revistas juegan, sobre todo en las literaturas emergentes. De una manera u otra la comunidad se hace presente de estos organismos, que de alguna manera y aunque sea en sus segmentos de elite, y los reconoce como sus portavoces. Permiten el intercambio con los pares de otras ciudades de forma expedita y más económica que los encuentros o exposiciones de libros, la publicación a voces nuevas y una combinación como la crítica, las artes visuales, los artículos de opinión, etc. no factible en otras instancias como congresos, recitales, etc.

 

Aspectos que aparecen de diferente manera en la publicación virtual. Esta tiene potencialmente mucho más alcance y podría obviar las fronteras nacionales que la inmediatez electrónica cruza fácilmente. Ha sido parte importante de la reinserción de algunos autores hispanocanadienses en sus territorios de origen y su expansión en el mundo. Pero se pierde el contacto personal, ya que rara vez estas publicaciones son territorio de diálogo, no porque lo impidan, sino por la falta de presuposiciones en ese sentido de parte del público y los autores, ambos relativamente nuevos y que se están adaptando recién a este medio en constante evolución. El redactor virtual recibe muy ocasionalmente la retroalimentación de lectores o autores, generalmente. La revista virtual se produce en un vacío y en general es ignorante del impacto y recepción de su publicación. Sin embargo, iniciativas como Azul arte, Qantati, Letras sueltas y La cita trunca hacen notar su presencia, no tan solo restringida a la geografía canadiense. Habría sólo que agregar que esta nota es producto de una mesa redonda precisamente sobre revistas, del festival Metrópolis Blue de este año, con conjunción de Librería Las Américas, lugar de venta de algunas de estas publicaciones. Que sólo menciona y comenta algunos entre múltiples ejemplos, y que se necesita que los temas de la publicación, divulgación y distribución sean debatidos por los autores, editores y promotores culturales hispanocanadienses (roles que a veces coinciden).

 

Notas

 

* Así, en Jornada, publicación político cultural con formato tabloide de agosto de 1988, se dice “El último número de la revista de poesía El espíritu del valle, editada por Ediciones Cordillera, saldrá la venta a fines de año......la publicación  es dirigida por el prestigioso poeta Naín Nómez y cuenta con editores residentes en Europa, Estados Unidos y Canadá. Gonzalo Millán, fundador de la revista y director de sus dos primaros números es el editor en el viejo continente. Leandro Urbina es Estados Unidos y Erik Martínez y Jorge Etcheverry son los responsables en este país. Manuel Jofré, en tanto, tendrá a su cargo la edición en Chile...De Canadá se presentarán textos de Nicole Brossard, escritora quebecois de la vanguardia feminista y de algunas poetisas anglófonas...” (Este número no vio la luz)

 

**El boletín político y cultural NICO de la comunidad chilena de Montreal, en su número 23, de octubre de 1989 destaca en el artículo “Viva la comunicación de la gente”, de Verónica Jiménez: “...También nuestros escritores han sentido la necesidad de la comunicación  creando hace ya más de seis meses una sociedad de escritores latinoamericanos, de nombre Taller Literario Sur...”,

***Exilium Tremens es por ejemplo el título de una lectura organizada por Jorge Cancino, en la galeríe Tamaris, presentando su obra, la del actor y poeta Manuel Aránguiz, Jorge Etcheverry y Hernán Barrios, autores de La botella verde. Cancino, Barrios y Etcheverry formarían parte del volumen de prosa Exilium Tremens. Publicado por el sello de Cancino, Omelic*

 

****Categoría que abarca desde las editoriales pequeñas ‘de corriente principal’ e insertas dentro del sistema institucional de financiamiento y difusión, hasta las iniciativas personales o de grupo fruto del activismo cultural de literaturas ‘de menor difusión’ alófonas, entre ellas la hispánica, que en general no goza de financiamiento, pero está por así decirlo ‘sobredeterminada’ por necesidades de afirmación cultural, lingüística y social, incluyendo elementos ideológicos, que formar parte del esfuerzo de ganar un espacio cultural y social que es una metáfora de uno político y económico.

 


Top of  Page

Notas
Secciones

Respuesta a breve cuestionario de una revista
Una poesía en la encrucijada
Lorca y los sesenta
Nota sobre la disolución de la literatura
La novela del golpe, de José Ángel Cuevas
Aproximación al compromiso en la autora hispano canadiense
Mañana del lunes boreal
De la personificación en Alberti y la figura del ángel
Prólogo a "Literatura Chilena en Canadá" (Canadá, 1982)
Con Jorge Etcheverry
Lenguaje, realidad y memoria en la poesía de Jorge Etcheverry
Identidad, globalidad y escritores aleatorios
Ojeada preliminar sobre revistas hispanocanadienses
Al vaivén fluctuante del verso: un camino válido, audaz, abarcador y profundamente personal
La poesía, preámbulo y entrevista