Retroceder Home Correo Search Avanzar
La Cita Trunca 
 
 Actas
 Poesía
 Prosa
 Crónicas
 Notas
 
 Movimiento
 Anuncios
 Diáspora
 
 Catastro
 Poesía
 Prosa
 Ensayo
 Crónicas
 Notas
 Bibliografías
 
 Editorial
 
 Correo
Buscar

Catastro : Notas Junio 20, 2012


La poesía, preámbulo y entrevista
Jorge Etcheverry

Enviar por Correo-E
 Versión Impresora 

La poesía tiene harta razón para que la celebren. El ocultista René Guenón dijo que el lenguaje de los pájaros era el idioma original y que era poesía. La palabra indiferenciada previa a los géneros en los comienzos del lenguaje parece haber sido poética. La primera historia de los pueblos registrada en crónicas y epopeyas que alaban a vencedores y denigran y demonizan a vencidos—también todos los mitos fundacionales— son poemas épicos. El oscuro o resplandeciente lenguaje escatológico que equipara a los poetas y los místicos—o los hace dos caras o quizás la misma cara de la misma moneda—o le da belleza a las matanzas, torturas y discriminaciones que se perpetran y perpetúan en nombre las más concurridas religiones. TODO ESO ES POESÍA.

 

La poesía es a la vez flor natural —fruto y ejercicio de la mediación y terreno de la retórica y la forma—la tradición y la institución—pero hunde como decíamos sus raíces en la tierra y se conecta con los viejos ciclos e interdicciones encarnados en hexámetros, alejandrinos, oxímorons, romances y jaicús— que a la vez sojuzgan y garantizan la prosecución de la vida—pero no nos salgamos del tema porque aquí nos referimos a la POESÍA

 

Pero por otro lado cuando hablamos de, nos explayamos sobre, tratamos acerca de o estamos diciendo nomás algo

 

Sobre LA POESÍA, no podemos olvidar lo que abarca y posibilita—desde las expresiones de amor, sensualidad, solidaridad, amistad, compasión, hermandad, etc. —y acaso sus opuestos—es decir todos los sentimientos y expresiones—lo fáustico, la simple expresión personal, la profecía, el registro de la mínima anécdota vital, los teje y maneje de la vida individual y las manvantaras abarcadoras de los proyectos colectivos e históricos. No hay epopeya, proyecto político o cultural por chico que sea o por inalcanzable o arbitrario que en determinado momento no tenga expresión en poesía—con mayúscula o minúscula—instrumento totalizador o totalmente personal—registro de lenguas llevadas a la extinción o que avanzan y disfrutan de una expansión al parecer sin límites

 

LA POESÍA aparece y siembra de FLORES ROJAS el empedrado de las sendas de la liberación y la utopía—Hernández, Dalton, Lorca, Heraud—y tantos, tantos otros—cantando continentes —quizás—y a la vez delineando la así llamada CONDICIÓN HUMANA—Neruda, Mistral, Safo, Vallejo, De Rokha—explorando los límites de la EXPRESIÓN POR MEDIO DE LA PALABRA—sin menoscabar sus devaneos con otros géneros, con lo visual o las últimas manifestaciones de la ideología científica—Huidobro, los surrealistas en bloque, los ismos, las vanguardias y las neo—la relatividad y los cuantos, por ejemplo

 

Me la encontré sentada en la mesa sempiterna del café urbano—de negro, gótica, de pelo pintado, o con una faldita floreada de lo más mona—no me acuerdo

 

 “Hola, como estaí. Me dijeron que me andabai buscando. El otro día me estaba tomando una absenta en este mismo café creo y el Rimbaud me dijo “Mira, oye, El Jorge te anda buscando. Parece que te quiere hacer una entrevista, aunque no sabe todavía dónde la va a colocar”—bueno, eso es cosa dél, le dije—Oye Jorge, tú sabes que a mí no me gusta mucho dar entrevistas, aunque tú eres testigo que no tengo problemas para hablar con todo el mundo, me encanta la conversa. Me vienen a ver poetas gordos y flacos, señoras, profesores muy simpáticos, poetas caídos al frasco, otros que se alimentan básicamente de quinoa, niñas muy talentosas que escriben regio, en su casa, pero que no tienen quién las publique y no están muy metidas que digamos en las redes sociales, que tengo que reconocer que son un gran adelanto. Ahora hay cientos de miles de poetas y en esas listas se mandan cosas muy positivas, el mundo está cubierto casi por una red poética—está lleno de asociaciones y se hacen encuentros y festivales todo el tiempo, por todas partes—y se está peleando por unas cosas bastante básicas, te diré, que yo creía que estaban arregladas hace más de un siglo. Una cosa buena es que si bien no todo el mundo puede ser ingeniero o astronauta, casi toda la gente tiene algo de poeta, aunque parezca harto cliché y tenga que salir el antipoeta para sacar un poco de brillo, amononar la cosa para que no se haga una lata espantosa a punta de repeticiones, afilar un poco los cuchillos de las palabras, darle una manito de gato a las imágenes. Me encanta la conversa, pero tú sabes de lo que estoy hablando, pídeme un vinito o un café, lo que toma la gente civilizada. Ya ni me acuerdo ni del nombre de este café o si estábamos en Santiago, Buenos Aires, Montreal o Barcelona. Me siento más a gusto en las ciudades grandes. Y no es que no me guste la naturaleza, me encantan los animales, los pescados y los pájaros, sobre todo los gorriones y los cuervos. Respecto a lo que dicen algunos, que de dónde saco pa tanto como destaco, mira Jorge”, yo hago un par time con ustedes, de eso me mantengo. Me encanta la gente, me encanta trabajar con la humanidad”.

Top of  Page

Notas
Secciones

Respuesta a breve cuestionario de una revista
Una poesía en la encrucijada
Lorca y los sesenta
Nota sobre la disolución de la literatura
La novela del golpe, de José Ángel Cuevas
Aproximación al compromiso en la autora hispano canadiense
Mañana del lunes boreal
De la personificación en Alberti y la figura del ángel
Prólogo a "Literatura Chilena en Canadá" (Canadá, 1982)
Con Jorge Etcheverry
Lenguaje, realidad y memoria en la poesía de Jorge Etcheverry
Identidad, globalidad y escritores aleatorios
Ojeada preliminar sobre revistas hispanocanadienses
Al vaivén fluctuante del verso: un camino válido, audaz, abarcador y profundamente personal
La poesía, preámbulo y entrevista