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Actas : Prosa Junio 24, 2015


Saludando al Verano de un ayer y al de hoy !!!
Nieves Fuenzalida

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Todos los comienzos de años en Verano me encontraba con un pueblo costero... de corcoveantes colinas de tierra y de concreto... con espumosos aromas de océano ... y... verdes algas marinas... se había convertido en una necesidad placenteramente solidaria... recorrer todos los anocheceres la terraza encantada de "yoes"... con barandas llenas de enamorados tomados de las manos… lo encontré siempre mágico... su paisaje humano me llamaba siempre la atención... sentarse en un banco... cuando se podía, ya que siempre estaban ocupados... por aquellos que todo el año vivían en esa soledad maravillosamente silenciosa de las otras estaciones... y se sentaban a ver pasar la bulla-bulla ... importada de Santiago ...que venía como pirata de Verano ...con ojo parchado... pata de palo... loro en hombro... y... saco de dormir... para asaltar la arena que había dormido durante meses abrazada al mar y a las sirenas de largas cabelleras... que se subían a las rocas tibias y negras... para peinárselas con sus peines de rosados corales y mirarse en los espejos de saladas aguas reflejados por el sol .. para amar aún más el grito mítico de la gaviota gris que extendía sus alas hacia el universo... para amar aún más la misteriosa piel de papel del viejo pescador Don Carlos... arrugada por miles de aventuras bajo el sol costino y la brisa marina... mientras lanzaba su red hacia el mar profundo para beberse la vida de otros seres que nadaban libremente construyéndose a sí mismos... para amar aún más... el pan amasado envuelto en humos y perfumes de harinas horneadas de la Sra. Eduvigis... de largas trenzas canosas... aromas que se pegaban a mi piel y se uslereaban con los que traía escondidos de la ciudad... caminar por aquellas sendas vestidas de callampas mágicas que había dejado al pasar la lluvia... y que al juntarse con el mar se convertían en miles de cochayuyos que descansaban agotados en la arena... después de haber jugado con las olas danzantes y gigantescas en el medio del océano... en este pueblo de caletas escondidas es donde encontré las hiedras burgundíes de mi niñez... donde encontré la verde flor de la pasión con sus martillos... en las murallas de aquel convento de la Caleta de silenciosos pescadores... de mi eterna y apasionada adolescencia... en ese pueblo donde aprendías más del hombre... donde viajabas por los laberintos de tu alma en busca de la identidad que a veces perdías... Todo ha cambiado... hoy los Eneros no son en el pueblo costero... sino en una ciudad del Polo Norte... en Junio... en donde también encuentro colinas corcoveantes... la mayoría perfumadas de verdes océanos... de rocíos de mágicos colores... de gaviotas que perdieron el mar... pero adaptaron sus alas para volar sobre el concreto oceánico pescando gusanos escondidos... de pescadores que no son don Carlos... con tatuajes espeluznantes...pero de caminos misteriosos de cavernas del pasado... ya la harina no la hornea la Sra. Eduvigis... sino miles de de hornos que no son de barro... sus aromas también se pegan a mi piel de golondrina de Verano !!!

Amor !!!
Nieves.
Miércoles 24 de Junio de 2015.

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