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Se ponen las bolitas todas al centro. No, primero se hace una redondela. Mejor cuando la tierra esta húmeda, basta con rascar con un palo de fósforo. Si la tierra está muy arenosa se abren boquerones aunque el palo sea finito. Si la tierra es dura, greda refalosa, el palo baila sin hacer la redondela. Se puede tomar un pedazo de pita para hacer la redondela y se ponen todas las bolitas al centro. Se juega con bolitas de piedra. En el barrio alto se debe jugar con bolitas de cristal. A lo mejor los cabros de allá usan puras bolitas de bronce, o rodamientos, pero no creo. Puras de cristal mejor. Después se toma distancia y chás se suelta la tiradora. Las de bronce son para chantar no sirven para jugar a ras de tierra, con fuerza. No se permiten bolones. Yo siempre gano con un tiro que me enseñó mi abuelo.Se empuña la mano y se mete el dedo gordo adentro del puño. Entre la uña del dedo índice y del dedo gordo ponemos la bolita y chás. Al principio me costaba apuntar pero no hay que fijarse mucho, hay que dejar que la cosa pase no más. Como cuando se juega al pul si uno se fija mucho se hace marullo uno mismo. Las posiciones de los viejos, echarse ladeados, pasarse el taco por debajo de la Guata, darse vuelta y apuntar por la espalda con un ojo cerrado son puras cosas de teatro nomás. El trompo se toma con la mano derecha entre el pulgar y el índice de manera que la punta queda para atrás y se lanza fuerte y parece que se fuera a devolver. Eso pasa cuando no se tiene seguridad al lanzarlo y se chinga.
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La cita Trunca. ed. Jorge Etcheverry. Ottawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América. Jan 29, 2010 |
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