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Poesía
Tres poemas de Clorodiaxepóxido
Jorge Etcheverry Arcaya

Presencia


Desde un pasado que yace no muy muerto
A pesar de los años
esta carne que se seca
Este pelo que se vuelve una aureola
que anuncia un otro mundo
que no creo que exista

Vienes volando
Apenas esbozada
Tus palabras nos son tan familiares
Tus ademanes oscilan en el aire
con el mismo ritmo de otros tiempos
Tus manos son como sendas alas

Y ya no sé cómo te miro
Desde donde
Si estoy sentado en el vulgar escritorio
o en un abismo delineado por la reminiscencia

Poblado por otros rostros y figuras
Que parecen a veces quemarme las entrañas que me quedan
con sus ojos
O desgarrarme los lóbulos frontales

Haciendo equivaler la rasgada memoria y el deseo
Sobre todo a la hora del alba
En que despiertos

Porque ya dormimos menos



Te miro

Desde los aledaños
Te miro a ti te entreveo
Desde tus afueras
Con mi pluma torpe
Mi compás y sextantes mal ajustados
Mis antenas de precario insecto
Embotadas
Mis ojos facetados
Repetitivos
Quizás no perspicaces
Te miro desvestirte en tu ventana
Después de una cita
Con algún elegido
Entre tus innumerables admiradores
Mientras fumo
Bajo un farol en esa esquina
Brumosa y lluviosa
mirando a tu ventana
Desde la calle oscura
Como en el cuadro de un amigo
Y te ansío
Poesía
Desde esta periferia
En que mis torpes dedos
Ejercitan la escritura


El cuento que viene a cuento

no se puede contar
mucho se escribe para evitar decir
así se pisa leve
se hacen rodeos
En los pliegues a la postre cálidos de la mente
Los poetas los más nos sentimos solidarios
Con lo que padecen nuestros hermanos
En los cuatro puntos cardinales
Pero
Quien se pone a escribir lo inescribible
A la postre al alcance de la mano:
Ella que con traje negro
--hagamos la concesión de vestirla con el mito
aunque se pasee desnuda--
nos espera al fin de la jornada