I
El joven flaco harto tímido que vivía en por ese entonces en el Barrio Las Condes tanto para chilenos como para extranjeros uno de los mejores de Santiago
Que se encarama un poco por las laderas de los Andes para arrancarse del smog
Pero no se vaya a creer ni por pienso que por tener fortuna o títulos, ni ningún tipo de influencia en la vida política o social de la nación
Sino por ser el vástago de una familia con apellidos pero venida a menos
Y gracias al trabajo de la madre, la creatividad del padrastro
Que junto con el abuelo fueron en realidad los mentores de lo fundamental para él en materia literaria, pero no nos salgamos del tema
El abuelo fue edecán en el primer gobierno de Ibáñez.
Ya no se cuentan esas historias que antes corrían en el seno de la familia, el coronel o general bajo la cama que se dio a conocer cuando la abuela se va por fin a acostar ya agotado el llanto“no se asuste señora Arcaya que soy yo”. La misma noche toman preso al abuelo el Coronel Arcaya--que en paz descanse
Y lo mandan relegado a la Isla de Pascua
Los niños, la madre de niña, que creen que las balas son abejas que zumban
Y corren a decirle a la abuela, cuando viene la insurección del Regimiento Valdivia, Mamá, Mamá
Parece que están disparando
Como pájaros desdibujados, que no sabemos si vimos
En un libro de biología del liceo
O si recortamos en papel de diario
O soñamos
Atraviesan el cielo indistinto de nuestra memoria esas habladurías, esas consejas
Enhebradas como sin ganas alrededor del brasero familiar
Por el crochet de la abuela
Siempre fue muy delgado para su edad
Salió del liceo y pasó a a la univeridad como por un tubo, siempre soñando despierto
Cuánto de esto podemos atribuir a la genética, esa constitución que parece frágil pero que es engañadora. Tiene amigos más jóvenes que ya están por tirar la esponja. No conoce lo que son en realidad los dolores de cabeza. Todo es relativo.
Como un cuervo, o un jote, digamos por respeto a la historia y al país
Surgida de los umbrales del Norte, una parte del país se disuelve nebulosa por lo imprecisa
Con paisajes costeros tan vastos como irreales
Brotan las añañucas y se levantan los cerros en esa región sempiternamente calificada como de extrema miseria
La mayoría de los hijos jóvenes se lanzan a la capital del país o al mundo en general en busca de sustento
Tan pronto tienen la menor impresión de que existe algo más allá
Brota resentida la estirpe de La Gabriela, examinando el mundo de manera crítica, casi sardónica diríamos
Con los ojos negros clavando a los adultos, yace en la cuna endureciéndose y jurando que se mandará cambiar de aquí tan pronto como brote piernas y zapatos y sepa hablar y usar las manos