La Poesía Lírica se queja.
La Poesía Lírica, que practiqué como un acólito
y como un obsesivo,
llora cuando me recuerda que yo la llevaba de la mano:
entonces, todo era nostalgia, amargura, canciones tristes,
recuerdos imborrables.
Tal vez, me ocurra hoy día
que Jorge Etcheverry me muestra una poesía de verso muy largo, casi prosa,
sobre la historia, la injusticia y la estancia rotunda en la tierra.
Pero, entonces ¿no existe la lealtad con uno mismo?
Me gustaría pensar que a los 69 años y tres meses,
ya no creo, como antes, que deba
seguir jugando demasiado al hachita y cuarta.
Poesía Lírica.
La Poesia Lírica es en mi y para mi
lo que la esencia es para los bosques
y para el mar azul de Antofagasta.
Ya lo dijo Gabriela Etcheverry,
que habiendo yo publicado el poema “Antofagasta”
me habia liberado de esta ciudad.
Creo que si, pero no para siempre.
Las lineas del poema que escribo ahora son
la otra cara de una moneda con la que he pagado
el precio de haber vivido conmigo.