La verdadera onda de Jesús en la cruz, atravesado colgando de los clavos que le atraviesan las manos es la última tentativa de ese concilio ignoto pero sospechado para llevarle un poco de conciencia a los primates que recién emergen a veces de ese cieno sangriento sobre el que están empezando a edificar la ambigüedad de sus ciudades como un mosaico de cielo y raíces
Y un ejemplo para fijarles ojalá de una vez por todas la atención
Distraerlos del ademán que enarbola el hacha de sílex, la hoja toscamente desbastada del metal primigenio de esas incipientes pero a veces sofisticadas obras de fundición desarrolladas por y para la guerra
Por y para la matanza
Por el mono humano, pero por favor no ofendamos a los monos aunque claudiquemos anuentes frente a esa concepción de inteligencia que parece bastante irrefutable y que la mayoría de las veces se da por implícita
Innúmeros rebaños de sapos croan en todos los pantanos y en general tierras húmedas del mundo, cuerpos acuosos dulces, amenazados por la extinción que entre cosas y para muchas otras especies y para nosotros mismos pero no ahora
Ohh, no todavía
Pero volvamos, cuando ese gorila del zoológico concurrido por turistas
No hace mucho resuelve en definitiva que los primates—todos—son inteligentes
Porque se decide a juntar piedras para tirarle a los turistas que empiezan a asomar la cabeza a es de las once nos imaginamos
Después de desayunar, y en una de éstas hubiéramos hecho lo mismo
Pero a lo que vamos es que esa cosa reflexiva del acopio de esos elementos naturales transformados en útiles
Para su uso posterior (ojalá) quebrando cabezas, es lo que demuestra la inteligencia, la luz que se enciende detrás de nuestros cráneos de pared espesa
Aunque tremenda novedad, eso ya se sabía desde que los zoólogos observaron y filmaron a los chimpancés que arman trampas y celadas para matar a sus congéneres y coetáneos y comérselos
Premunidos y agobiados por esa inteligencia que
Acarreamos consigo, con nos
II
Al comienzo Jorge no me quería publicar este poema, me dijo
“mira, acabas de publicar algo hace un par de días, esta página no es para ti solo
tengo textos de un par de poetas chilenocanadienses que colgar en los próximos días, y una nota de un autor de Chile, pero que puede esperar un cachito porque ya salió en otra parte
--por otro lado tienes razón que nadie ha mandado nada (hasta ahora) sobre la semana santa y dentro de todo es una fecha harto importante. Hasta yo estoy a la postre un poco de acuerdo con Cristo”
III
Porque como mandaron a Guevara a Bolivia a que lo hicieran mierda
así los extraterrestres que trataban de civilizar al Mono Humano
o los griegos que les dio por llegar a las masas
O porque a lo mejor les estaba un poco pisando los callos
O como ya está aceptado para dar un ejemplo de padre y señor mío
porque la letra con sangre entra
Lo mandaron a revolver el gallinero
Pero se hizo sentir el poder de los cochinos pesos
y lo vendieron por veinte dólares
A él que se había dado el trabajo de multiplicar panes y peces
para los pobres
De sacar a correazos a los bolicheros del templo
Para qué hablar de los diez mandamientos
Ni del sermón de la montaña
No pasa casi nada señores
Para que se porten un poquito bien
hay que amenazarlos con una eternidad en el infierno
Si se tiran a las hijas o a las señoras de los vecinos
o de los amigos
Si andan por ahí robando
Decirles que si se controlan un poco se les va a dar la felicidad eterna
Pero ni eso sirve
Además se les dice clarito, con estruendo
con tamboreo y huifa
rayos y truenos y demases
y resurrecciones
conversión del agua en vino para que no se vayan todavía a la casa
Y por último hacerlos fijarse en él
Ahí colgado, como la mona
Todo ensangrentado
Humillado entre los dos ladrones
Y decirles hasta el cansancio que es por ellos
Que aguanta estos malos tratos
Pero ni agua
Aunque se les diga hasta el cansancio que cuando le hacen daño al prójimo
Le están haciendo mal a él
Al hijo de Dios
A Cristo le faltó el discípulo número trece
el súper Pavlov
A veces uno prefiere la solución del antiguo testamento
La letra con sangre entra, pero con mayúscula
Con siete plagas, incendios de ciudades, paso a cuchillo de poblaciones enteras
Pero aún así a la hora de los quiubos
El Moisés se va unos días
Y al rato están tomando, tirando y haciendo becerros de oro
IV
Bueno, estamos en semana santa
Después de todo
Mejor paremos el ventilador, además de que es inútil, imagínense
Por ahí unos gringos hasta escriben libros donde dicen que Cristo quiere que ellos ganen plata
Les falta lengua para alabar las virtudes del trabajo cuando Jehová dijo clarito que era una maldición que le echaba al Adán cuando lo echó del paraíso. Y no lo echó solito, acuérdense
Imagínense por otro lado que una de las religiones que también sale de la Biblia diría según unas versiones, que si me voy al cielo voy a tener una tanda de vírgenes para mi solito
Por favor, y ¿qué me dice de los libros de John Smith al que se le apreció ese ángel italiano, Moroni
O la excelente y descabellada prosa poética de la Sra. White
Y esas y otras interpretaciones que para sacarle el poto a la jeringa se van por las ramas y prohíben el chancho, el pescado y los mariscos, el café, el té, estar con mujeres en el mismo cuarto, que las mujeres pueden oficiar las ceremonias, que puedan salir a la calle, que puedan trabajar, que puedan tirar antes del matrimonio, que los novios o amigos puedan usar condones
Me pasan por los ojos interiores de la mente una tracalada de fulanos feos y resentidos,
Tratando con resentimiento biológico cuidar la reproducción de sus genes malditos mediante la reclusión de las hembras de la especie
En fin, a lo que iba, los místicos de la Gran Paja Espiritual
Los que elaboran todo tipo de pequeños rituales y directivas para sacarle (otra vez) el poto a la jeringa
Porque en una de éstas ya no van a poder seguir con sus iglesotas y sus trajes y sus jerarquías de mantos negros, morados o blancos
Sacando provecho, consideración y respeto
Que los inviten a comer los poderosos política y económicamente
Y bueno, a lo mejor la próxima vez por ahí por donde sea que eso se decide se van a usar otros métodos, eso no es cosa de uno. Ahí entramos en el terreno de la inescrutabilidad. Es el sábado once de abril del dosmilnueve y las siete cuarentaicuatro de la mañana hora local, me levanté como a las seis para terminar esto. Apago el ventilador y me voy a la calle a tomar desayuno.