Testimonio filatélico
El corazón de uranio enriquecido
de pertenencias y de sus sombras
un álbum polvoriento desenterrado
ciegos deseos de viaje descongelados.
Sobria y colorida filatelia francesa
arquitectura de trazos precisos
la letra y el papel también son arte
así el Arco de triunfo es liviano.
Evita Perón como una obsesión
la Argentina embalsamó su sonrisa
de España, Franco por todos lados
monocromática monotonía.
A veces con caracteres góticos
los alemanes tuvieron variedad
diferentes reinos y repúblicas
Hitler, Marx, Bach y Humboldt.
De Chile y de mi tiempo allá
la nacionalización del cobre
la línea aérea nacional despegando
del país que no pudo seguirme.
Los perfiles de la reina del Canadá
flores y animales salvajes
de los inviernos no hablaban,
microscópico pelaje del perro esquimal.
Los anhelos realizados
los destinos fueron diferentes
a diferencia de los salmones
las estampillas solo viajan de ida.
Flores indómitas
Donde el suelo huele a pobreza
allí surgen las ortigas
y flamean flores ilegítimas
celebrando su fuerza profunda.
Quién quiere esas flores azules
que viven al borde de la pista
jugando con viento y papeles
nacidas de semillas del azar.
Agua, acequia, botellas viejas
hierbas surgidas del cemento
miradas saltan las puertas del tren
y chocan con las flores blancas del andén.
En el plano de las partículas
la combinación que nos dio vida
un accidente de luz, agua y tierra
somos pasajeros el tiempo de una estación.
Autista ligero
Árbol sobre roca y abismo
indio en trueque con industrial
humano de infancia salada
refugiado entre las sirenas bajo el mar
Gatos grises al atardecer
ruleta de odios arbitrarios
vacantes espacios afectivos
abundancia de puertas cerradas
La soledad pragmática
misión secreta del vago
pérdida de identidad preventiva
ser muro, ser pasto y ser calle
Taras invisibles del alma
ocultas cicatrices amnésicas
coraje del ciego que sigue palpando
buscando llaves y cerraduras
Magia de lo posible
tesoro vibrante de la mañana
fuerza de camino desconocido
que acoge los pesados pasos
Apretones de manos
Por larga distancia
examino la extraña colección
de mi padre.
Es una colección
de apretones de mano
a Presidentes
de la República.
Ahí están
Don Pedro Aguirre Cerda
Salvador Allende (horas antes de morir)
Richard Lakes (antes de ser elegido)
y Michelle Bachelet.
Entre esos apretones
siguió su mano escribiendo
en el pizarrón de los
cincuenta y tantos años
de docencia.
Si el poder fuese contagioso
yo hubiera sido hijo del Ministro de Educación
.