Como si fuera Prólogo
Abrí el viejo ropero de la memoria. Entonces me disfracé de silencio. Recordé que entre dos silencios atraviesa un ángel y esperé mucho, mucho tiempo. Cuando aprendía a tener paciencia; me había vuelto anciano, decadente, achacoso y solitario...
Sentí vergüenza de tanta palabra inútil, de tanta frase rota , de tanto haber impedido el paso de los ángeles y quise arrepentirme, pero ya era muy muy tarde. Fue allí que blasfemé eso de que la vida es un fraude, fue allí que invoqué tu nombre y grité despavorido ¡quiero a mi mamá! Ella siempre conoce todas las claves secretas, ella siempre conoce hasta los más miserables detalles...
Decía ella: “Estás triste, porque hoy no has mirado largamente la Luna”.
Decía ella : “Estás triste, porque hoy no te has afeitado con el filo de las más altas-relucientes estrellas”.
Decía ella : “Cierro los ojos, así te quedarás dormido”. Pero yo no dormía, yo era como las criaturas salvajes cuyos ojos se inflaman apenas los toca la noche, yo había sido procreado en el mes de la Rosa, nacido en el año del León, despertado bajo el signo de Sagitario, bautizado en las entrañas del abuelo, criado a la buena de Dios como la malayerba...
Mi padre me besaba en la frente con besos fermentados de frustración y silicio. Mi padre también besaba a sus innumerables mujeres dejándoles en los labios un amargo brebaje de mentiras. Brebaje que con el tiempo las convertía en mariposas. Mariposas que en época de celo volaban en bandadas de esquina en esquina.
Mi madre, había visto eclipses y lagartos que respiraban rayos de Sol por las pupilas... por eso vine al mundo tatuado, manchado de eclipse nocturno, mojado de Luna y sin alma.
Mi madre, había llorado aquellos veinticinco años que duró el embarazo...por eso mi primera palabra tuvo sabor a lágrimas.
He aquí mi historia.
I
Vengan a aplaudir
al patético tatú
del tatuaje policromo...
vengan a oír
la jamás contada
historia de la lágrima.
Tatuado y su Minotauro
Primer Viaje
Fue el Génesis,
la luz primera
que dibujó mapas
que vació ojos
como cuentas cansadas
y aquella luz
regaló un laberinto
al que los hombres bautismales
llamaron CEREBRO
y aquí...
imágenes se hunden
en barcas neurónicas
en glóbulos exódicos
en células pirotécnicas...
ENTONCES
la memoria también se va
y a su despedida
sólo cromosomas quedan
como en un caleidoscopio.
NADA...
sólo hipotálamos desiertos,
abismos parietales,
grietas donde alguna vez hubo una emoción
una sonrisa
una palabra,
volcanes donde alguna vez
tuvo sus huertos la infancia.
Pironías
Mi cara
hecha de mampara, como los fantasmas
gira
gira
gira
para evitar el crimen de los años.
Un ojo crepita
en complicidad con la challa
y otros gritos.
Un borracho
proclama FELIZ AÑO NUEVO
a los cuatro vientos...
Mientras...
un grupo de niños del barrio
me quema
porque ya estoy viejo.
Naderías
Aunque tengo la vida abierta
no me encontrarás
porque tú
sólo crees en mi nombre,
en esas cuatro letras
que no dicen nada.
Lirionías
Recordar tus ventanas
no es fácil,
estaba oscuro,
un beso de fantasma
rodó de la penumbra.
Sólo una luz de violín viejo
quedó atada
al vidrio de tus ojos...
Junto a tus ventanas...
crecen lirios.
Tatuado y el Ojonauta
Viaje Segundo
Está en sus ventanas el alma
y las abre hacia el paisaje de la cara,
como por un tobogán
ruedan nuestras penas
convertidas al bautismo del agua,
nuestro dolor
mezclado con líquidos benditos
en cristal y lágrima.
Compuertas se cierran y abren.
Abandonan sus símbolos los ojos y se nos mueren,
se arruga la piel repentinamente,
dos pequeños ríos
caen en el buzón del horizonte...
Allá
en las lejanías del cuello.
Compuertas se abren y cierran.
Dentro, un disco oscuro-solitario
registra fotografías
con que la memoria construye sus olvidos,
el lente pupílico se mueve – duda – tiembla
en diminutos armarios oculares
donde habitará el inmenso mundo: tierra – mares – cielos...
así nació el ojo al Octavo Día de la Creación
y el Creador,
con fantásticas arcillas,
modeló en sus manos
estrellitas cautivas en burbujas,
las repartió en pares
a los animales de las tierra – mares – cielos...
y Dios nunca supo
que su alma se le había escapado por los dedos
entrando secretamente en el ojo...
y ver...
fue el primer pecado del hombre.
“...y fueron abiertos los ojos de ambos
y vieron que estaban desnudos...”
Génesis 3:7
I
Mariposa...
tú eres otra forma de silencio,
eres espejo
de agua
efímera como eres pura
argeoro pura
argentina molécula de Luna
en tus alas pedalea la belleza
en tus alas reposa
el Sol Andino
de Febrero.
II
Sí amigo mío,
estoy triste y débil
demasiado borracho
como para decir mentiras.
¡Ay amigo!
quién tuviera más de un corazón
como las lombrices
y en ellos
poder repartir el dolor
III
Mariposa...
volverás
y a tu regreso
venderemos todo
el corazón si es posible
tiraremos la vida por la ventana
y secretamente
seremos capturados
por los dedos de la tarde.
Viaje al Centro de la Tierra
Aurículas caracolas
contienen mares insólitos
y oleajes enceguecidos,
sangre juega desatándose
corriendo desmemoriada
para desovar en cada esquina del cuerpo
inyectándole elíxires nútridos
gemas minéricas
aceites expiadores.
DIÁSTOLE – SÍSTOLE
puntos cardinales
de este abuelo
atizador de fuegos con fuelles magníficos
remeciendo universos con tu voz y tus ríos
ovopositando semillitas vitales,
genes oceánicos
portando los ojos de Dios.
Viejo tambor, corazón luciérnaga,
levántame los párpados cada día,
desbócate cuando ame
y cuando sufra...
permanece en silencio
con manos temblorosas,
moviéndote
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
interminablemente
Ironías
Lanzo el cigarrillo agonizante
y lo condeno a muerte
bajo mi pie verdugo
(venganza de mis tristezas)
pero un ojo de fuego diminuto
resistiendo todavía,
parpadeando desde la piel grasosa del asfalto,
me mira y dice:
SOY YO QUIEN TE ESTÁ MATANDO.
Primer Miedo
Tercer Viaje
Vientos circulan en todas direcciones,
estalactitas nicotinosas
penden desde hace años.
Un dolor sube a su garganta
tose
escupe
tal vez llora...
Mi nombre es CÁNCER, le responden.
Sus pulmones
guardan partículas del mundo
y son cloacas
donde fue sepultado todo placer carnal,
donde encallaron barcos cargados de deseos
y fueron los besos enterrados
y cada pleura se hizo fósil – piedra – meteoro – sarro – sedimentos
...l e n t a m e n t e...
ciérranse las escotillas
y sustancias mercenarias
vinieron
desde el plancton profundo de los sueños.
Sus pulmones
eran dos medusas viejas y cansadas,
débiles
transparentes
peligrosamente vulnerables.
Entonces,
Tatuado
se guardó en su concha de costillas y fémures.
Entonces,
dentro de su propio pulmón,
Tatuado Tuvo Miedo.
Carta en Tiempos de Naufragio
Querido amigo:
A pesar del lento peregrinaje del olvido,
he recordado aquel día de luz y cielo húmedo,
aquel, desde que somos astrolabio
y nos fueran reveladas las constelaciones del invierno,
aquel, cuando te preguntabas
cómo será una carta mía...
Y bien, hoy te escribo desde esta lejana-desértica isla,
desde este frío continente inexplorado:
mi alma.
¿Sabes? aquí hubo un mar
con manatíes azules que cantaban en bares oceánicos
y durante el encendido de bohemias noctilucas,
barcos arribaron a estos puertos
marineros y traficantes de quásares o púlsares
que se emborrachaban como en el día último del mundo
o zarpaban con sus cargamentos de estrellas congeladas,
las llevaban como nardos de tumba en tumba
por todo el universo,
así era el país de mi alma, amigo...
Pero el mar se fue una noche, en silencio.
Evidencia fueron las arenas
los pecesqueletos
con flor acuática, mudos.
Las embarcaciones
como mitades de medias lunas
metidas en la sal fosforescente,
en el yodo corrosivo de las lágrimas.
Ahora te escribo, amigo,
dentro de este secreto crepúsculo
como un suicida que no quiere abandonar los ritos
y si alguna tarde de queltehues recibes esta carta
¡pliégala!
haz con ella el barquito que aprendimos en la escuela
y lánzalo a los siete mares de tu corazón.
Y si aún te quedan fuerzas,
escribe en sus alas nuestros nombres,
porque a pesar del lento peregrinaje del olvido...
no habrá labios en la tierra prometida.
Tatuado “en pos de la tumba fría”
En el suceso del circo
los fracasos se beben en triste cáliz
esperando el tiro de gracia
sentados en platea
nuestro altar de sacrificio.
Exhortación
Después del maquillaje y de la máscara,
después del sombrero y la pirueta,
después viene la muerte
muerta de la risa siempre
tentada
voz en cuello
a la concurrencia dice:
¡señoras y señores!
la función de la vida
HA TERMINADO.
IV
Sí amigo,
estoy triste y débil
demasiado encaprichado
en llenarme de insectos el alma conmovida.
arrastrándome
ahora estoy
en esta oscuridad de payaso ensimismado
Mientras
a mi lado caen
caen y se rompen dolorosos
los signos tan heridos
en la costra tatuada del único corazón que me sostiene...
esta mariposa
que aletea
negra
y muerta
en el olvido.
Epílogo
¡Déjame poesía, déjame!
olvida que me has visto el alma...
Vicuña, Valle de Elqui.
1997