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Actas : Poesía Junio 20, 2012


Fragmentos del tatuado
Julio Miralles

Enviar por Correo-E
 Versión Impresora 

                                 Como si fuera Prólogo

 

Abrí el viejo ropero de la memoria. Entonces me disfracé de silencio. Recordé que entre dos silencios atraviesa un ángel y esperé mucho, mucho tiempo. Cuando aprendía a tener paciencia; me había vuelto anciano, decadente, achacoso y solitario...

 

Sentí vergüenza de tanta palabra inútil, de tanta frase rota , de tanto haber impedido el paso de los ángeles y quise arrepentirme, pero ya era muy muy tarde. Fue allí que blasfemé eso de que la vida es un fraude, fue allí que invoqué tu nombre y grité despavorido ¡quiero a mi mamá! Ella siempre conoce todas las claves secretas, ella siempre conoce hasta los más miserables detalles...

 

Decía ella: “Estás triste, porque hoy no has mirado largamente la Luna”.

 

Decía ella : “Estás triste, porque hoy no te has afeitado con el filo de las más altas-relucientes estrellas”.

 

Decía ella : “Cierro los ojos, así te quedarás dormido”. Pero yo no dormía, yo era como las criaturas salvajes cuyos ojos se inflaman apenas los toca la noche, yo había sido procreado en el mes de la Rosa, nacido en el año del León, despertado bajo el signo de Sagitario, bautizado en las entrañas del abuelo, criado a la buena de Dios como la malayerba...

 

Mi padre me besaba en la frente con besos fermentados de frustración y silicio. Mi padre también besaba a sus innumerables mujeres dejándoles en los labios un amargo brebaje de mentiras. Brebaje que con el tiempo las convertía en mariposas. Mariposas que en época de celo volaban en bandadas de esquina en esquina.

 

Mi madre, había visto eclipses y lagartos que respiraban rayos de Sol por las pupilas... por eso vine al mundo tatuado, manchado de eclipse nocturno, mojado de Luna y sin alma.

 

Mi madre, había llorado aquellos veinticinco años que duró el embarazo...por eso mi primera palabra tuvo sabor a lágrimas.

 

He aquí mi historia.

 

 

            I

 

Vengan a aplaudir

al patético tatú

del tatuaje policromo...

vengan a oír

la jamás contada

historia de la lágrima.

 

 

 

Tatuado y su Minotauro

 

Primer Viaje

 

Fue el Génesis,

la luz primera

que dibujó mapas

que vació ojos

como cuentas cansadas

y aquella luz

regaló un laberinto

al que los hombres bautismales

llamaron CEREBRO

y aquí...

imágenes se hunden

en barcas neurónicas

en glóbulos exódicos

en células pirotécnicas...

ENTONCES

la memoria también se va

y a su despedida

sólo cromosomas quedan

como en un caleidoscopio.

NADA...

sólo hipotálamos desiertos,

abismos parietales,

grietas donde alguna vez hubo una emoción

una sonrisa

una palabra,

volcanes donde alguna vez

tuvo sus huertos la infancia.

 

 

Pironías

 

Mi cara

hecha de mampara, como los fantasmas

gira

gira

gira

para evitar el crimen de los años.

Un ojo crepita

en complicidad con la challa

y otros gritos.

Un borracho

proclama FELIZ AÑO NUEVO

a los cuatro vientos...

Mientras...

un grupo de niños del barrio

me quema

porque ya estoy viejo.

 

 

Naderías

 

Aunque tengo la vida abierta

no me encontrarás

porque tú

sólo crees en mi nombre,

en esas cuatro letras

que no dicen nada.

 

 

Lirionías

 

Recordar tus ventanas

no es fácil,

estaba oscuro,

un beso de fantasma

rodó de la penumbra.

Sólo una luz de violín viejo

quedó atada

al vidrio de tus ojos...

 

Junto a tus ventanas...

crecen lirios.

 

 

Tatuado y el Ojonauta

Viaje Segundo

 

Está en sus ventanas el alma

y las abre hacia el paisaje de la cara,

como por un tobogán

ruedan nuestras penas

convertidas al bautismo del agua,

nuestro dolor

mezclado con líquidos benditos

en cristal y lágrima.

 

Compuertas se cierran y abren.

 

Abandonan sus símbolos los ojos y se nos mueren,

se arruga la piel repentinamente,

dos pequeños ríos

caen en el buzón del horizonte...

Allá

en las lejanías del cuello.

 

Compuertas se abren y cierran.

 

Dentro, un disco oscuro-solitario

registra fotografías

con que la memoria construye sus olvidos,

el lente pupílico se mueve – duda – tiembla

en diminutos armarios oculares

donde habitará el inmenso mundo: tierra – mares – cielos...

así nació el ojo al Octavo Día de la Creación

y el Creador,

con fantásticas arcillas,

modeló en sus manos

estrellitas cautivas en burbujas,

las repartió en pares

a los animales de las tierra – mares – cielos...

y Dios nunca supo

que su alma se le había escapado por los dedos

entrando secretamente en el ojo...

y ver...

fue el primer pecado del hombre.

 

 

“...y fueron abiertos los ojos de ambos

y vieron que estaban desnudos...”

 

Génesis 3:7

 

           I

 

Mariposa...

tú eres otra forma de silencio,

eres espejo

de agua

efímera como eres pura

argeoro pura

argentina molécula de Luna

en tus alas pedalea la belleza

en tus alas reposa

el Sol Andino

de Febrero.

 

 

 

         II

 

Sí amigo mío,

estoy triste y débil

demasiado borracho

como para decir mentiras.

¡Ay amigo!

quién tuviera más de un corazón

como las lombrices

y en ellos

poder repartir el dolor

 

 

 

        III

 

Mariposa...

volverás

y a tu regreso

venderemos todo

el corazón si es posible

tiraremos la vida por la ventana

y secretamente

seremos capturados

por los dedos de la tarde.

 

 

 

Viaje al Centro de la Tierra

 

Aurículas caracolas

contienen mares insólitos

y oleajes enceguecidos,

sangre juega desatándose

corriendo desmemoriada

para desovar en cada esquina del cuerpo

inyectándole elíxires nútridos

gemas minéricas

aceites expiadores.

DIÁSTOLE – SÍSTOLE

puntos cardinales

de este abuelo

atizador de fuegos con fuelles magníficos

remeciendo universos con tu voz y tus ríos

ovopositando semillitas  vitales,

genes oceánicos

portando los ojos de Dios.

Viejo tambor, corazón luciérnaga,

levántame los párpados cada día,

desbócate cuando ame

y cuando sufra...

permanece en silencio

con manos temblorosas,

moviéndote

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

interminablemente

  

 

Ironías

 

Lanzo el cigarrillo agonizante

y lo condeno a muerte

bajo mi pie verdugo

(venganza de mis tristezas)

pero un ojo de fuego diminuto

resistiendo todavía,

parpadeando desde la piel grasosa del asfalto,

me mira y dice:

SOY YO QUIEN TE ESTÁ MATANDO.

 

 

Primer Miedo

 

Tercer Viaje

 

Vientos circulan en todas direcciones,

estalactitas nicotinosas

penden desde hace años.

Un dolor sube a su garganta

tose

escupe

tal vez llora...

Mi nombre es CÁNCER, le responden.

Sus pulmones

guardan partículas del mundo

y son cloacas

donde fue sepultado todo placer carnal,

donde encallaron barcos cargados de deseos

y fueron los besos enterrados

y cada pleura se hizo fósil – piedra – meteoro – sarro – sedimentos

...l e n t a m e n t e...

ciérranse las escotillas

y sustancias mercenarias

vinieron

desde el plancton profundo de los sueños.

Sus pulmones

eran dos medusas viejas y cansadas,

débiles

transparentes

peligrosamente vulnerables.

Entonces,

Tatuado

se guardó en su concha de costillas y fémures.

Entonces,

dentro de su propio pulmón,

Tatuado Tuvo Miedo.

 

 

Carta en Tiempos de Naufragio

 

Querido amigo:

A pesar del lento peregrinaje del olvido,

he recordado aquel día de luz y cielo húmedo,

aquel, desde que somos astrolabio

y nos fueran reveladas las constelaciones del invierno,

aquel, cuando te preguntabas

cómo será una carta mía...

Y bien, hoy te escribo desde esta lejana-desértica isla,

desde este frío continente inexplorado:

mi alma.

¿Sabes? aquí hubo un mar

con manatíes azules que cantaban en bares oceánicos

y durante el encendido de bohemias noctilucas,

barcos arribaron a estos puertos

marineros y traficantes de quásares o púlsares

que se emborrachaban como en el día último del mundo

o zarpaban con sus cargamentos de estrellas congeladas,

las llevaban como nardos de tumba en tumba

por todo el universo,

así era el país de mi alma, amigo...

Pero el mar se fue una noche, en silencio.

Evidencia fueron las arenas

los pecesqueletos

con flor acuática, mudos.

Las embarcaciones

como mitades de medias lunas

metidas en la sal fosforescente,

en el yodo corrosivo de las lágrimas.

Ahora te escribo, amigo,

dentro de este secreto crepúsculo

como un suicida que no quiere abandonar los ritos

y si alguna tarde de queltehues recibes esta carta

¡pliégala!

haz con ella el barquito que aprendimos en la escuela

y lánzalo a los siete mares de tu corazón.

Y si aún te quedan fuerzas,

escribe en sus alas nuestros nombres,

porque a pesar del lento peregrinaje del olvido...

no habrá labios en la tierra prometida.

 

 

Tatuado “en pos de la tumba fría”

 

En el suceso del circo

los fracasos se beben en triste cáliz

esperando el tiro de gracia

sentados en platea

nuestro altar de sacrificio.

 

 

Exhortación

 

Después del maquillaje y de la máscara,

después del sombrero y la pirueta,

después viene la muerte

muerta de la risa siempre

tentada

voz en cuello

a la concurrencia dice:

¡señoras y señores!

la función de la vida

HA TERMINADO.

  

 

                    IV

 

Sí amigo,

estoy triste y débil

demasiado encaprichado

en llenarme de insectos el alma conmovida.

arrastrándome

ahora estoy

en esta oscuridad de payaso ensimismado

Mientras

a mi lado caen

caen y se rompen dolorosos

los signos tan heridos

en la costra tatuada del único corazón que me sostiene...

 

esta mariposa

que aletea

negra

y muerta

en el olvido.

  

Epílogo

 

¡Déjame poesía, déjame!

 

 

olvida que me has visto el alma...

 

                                                                       Vicuña, Valle de Elqui.

                                                                         1997


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