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Me miro las manos,
sus arruguitas, pienso;
mis manos, niño antes, lisas sin imaginar
pechos y nalgas...
*
Es tan tierno
un hombre con la mirada vacía
ípso /acto parece que
ya desaparece.
*
Hay en los cuerpos algo tierno,
Fugaz.
Hay en los cuerpecitos algo lindo,
veloz.
se secan, pasan de barro a tierra
de tierra a arena
y de arena a polvo
y de polvo
a nada.
*
Despierta a veces uno algo diferente
con las mismas manos, dedos
con la misma mirada vacía,
mismas manos vacías
unos pies lentos,
el corazón de trapo;
sin querer uno Llora.
*
De pronto uno se lleva una
sorpresa al verse pelos en la cabeza
piernas colgando en la cadera
caminos por andar, zapatos que calzar
y nombres que
llevar.
*
Pronto, tiempo vacuo
me miro, ahora, rodillas
poster tempus, masa rígida
para los cementerios. .
*
No hay nada,
no nos queda nada y
a veces aparece un paquetito de galletas,
no sé ustedes,
yo me pongo
a
Llorar.
*
Cuando los perros se
rascan las orejitas es tan
tierno, no dejan de mirar
- sin mirar- el suelo.
"ACIDA TERNURA", de Juan Carlos Vergara es un poema de largo aliento. Por todas partes se respira tensión, amor enamorado, todo el caos que finalmente se transforma en belleza. Este proyecto poético. único en la actual generación de poetas chilenos es una lectura del miedo, de la desesperación, donde el erotismo es desolador, violento, errático, con gritos y aullidos en las sombras donde extrañas mujeres besan rostros de fantasmas llenos de ácidos, de ritos litúrgicos absolutamente fuera de sí, con canciones y silabarios que dan cuenta de un mundo que ha perdido su fe, su alegría. Acaso esto mismo lo transforma en una metáfora de los días actuales, donde los habitantes de un país imaginario no encuentran salida y la poesía es el único camino que, al menos, los acerca al misterio y al deseo, para mirar la muerte desde una puerta y caminar despacio entre los límites de una ternura con rostro de hembra y de Utopia, siempre.
Aristóteles España
Este hablante de aquí y ahora, deslumbra con ingenio, con fijación perduradera. Con persistencia de la memoria, con semen escurriendo del pene, con uñas sucias, con el colmo de los colmos, con magnolias, con tránsito constante, con parca aura dominical, con propiedad individual, con tarro de mermelada, con alimento de la hoguera, con aspecto circunspecto, con puta de mierda, con dolor de costilla, con posición horizontal, con pan duro, con palo de escoba, con humilde tramo. En este montón de vísceras y desperdicios, hay acrecimiento del yo. hay conjuro, hay aquelarre, hay babas, hay risa de buena gana, hay secreciones, hay cianuro, hay un monumento que no acepta mi alabanza:
"¡Santo Dios¡", el hombre no debería vivir, pero lo hace, porque no sabe. Lector, dispuesto a la carga emocional del texto, digo, quiérele redimido de la punta al cabo:¿Qué pierna caprichosa?, ¡Qué ojo indecente?, ¿Qué lengua voraz? En palabra de rigor, el poeta Vergara: "NOS TOPA Y NOS DESPIERTA".
Bruno Vidal
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