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Actas : Poesía


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Estrategias (O la fiesta de los heterónimos)
Omar Cid / Mauricio Lira / Alonso Ruz


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Mauricio Lira

(R.D.A. 1969- Santiago 1992)

 

De los poetas de esta selección,  Mauricio Lira,  transita su espacio de vida y muerte con la rapidez y profundidad de un cuchillo ardiente,  dejando su marca.  Nace, en la desaparecida República Democrática Alemana,  desde su niñez escribe historias,  sus padres se referían a él desde la infancia,  como el pequeño poeta.Realiza estudios universitarios en la Universidad de Chile,  actual Universidad de Talca, egresando de la carrera de Historia y Geografía,  en ese periodo gana un par de premios literarios que ya nadie recuerda,  sentía una gran afición por el ajedrez y el fútbol, a los quince años y de modo indeclinable decide su ingreso a un movimiento de resistencia a la dictadura,  en 1990 publica el poemario “Extraviada”.  Es en esa época que desaparece misteriosamente,  provocando toda clase de comentarios entre  amigos y vecinos,  sólo su padre conoció la decisión que su hijo había tomado. En febrero de 1992,  es detenido por la policía política del gobierno,  según ellos,  en los años de silencio se dedica a organizar fuerzas de choque,  participando en una serie de acciones consideradas ilegales,  sus escritos de ese tiempo, son quemados, rescatando sólo algunos versos,  gracias a la intervención de un desconocido.Recluido,  en una cárcel de extrema vigilancia,  vuelve a su labor poética,  en especial la práctica del verso amoroso,  esa labor  como podrá usted lector adivinar,  queda inconclusa.  Luego de caer abatido en un intento de fuga.   Los poemas sueltos que a continuación podrá leer,  se encontraron entre sus ropas,  y llevan por título “Antes del amor”.  Su vida se extinguió como los versos que pasan al olvido,  sin pedir ningún permiso.

 

 "Las muchachas sencillas

estudian en liceos con goteras"

 

                                          Eduardo Llanos Melussa,

                                       

 

 

 

  

                                                                                      21-abril-1992       

Hora  19:15

Hoy tuve pocas visitas,  Omar,   trajo una fotocopia con selecciones de poesía amorosa,  en lengua castellana,  es lo único que logró pasar la censura,  nada de revistas sobre la realidad del país,  menos diarios o libros de análisis social,  sin tener otra opción,  me dedico  al oficio, donde no existe timón y se transita por los mares del delirio.

 

Perdón, oníricos del amor

el acecho/a sus letanías

preciosistas,

como si ellas desplegaran sus alas

sólo por la palabra.

Sepan que hoy sus prendas se destilan una por una;

en los espejos,

aletargándonos en la necia nada

recorran las calles viejos poetas, 

sigan las huellas de neón,

porque ellas ya no respetan

las metáforas de armario,

y el susurro insomne de las palabras.

Viven su placer burguesante,

en esta guerra sin héroes.

Donde las historias son pequeñas recetas,

y los libros,  los poetas,   un guiño pequeñito

para arrancarles una sonrisa,

                                           más que sea.

 

 

                                                                                               6 mayo-1992

 

19:25

Estamos castigados,  hoy no se permiten las visitas,  releo las fotocopias y establezco mi pequeño recorrido en las lides del corazón.

 

Antes del amor, los pantalones cortos

del frenesí furtivo.

La oración del miedo,

frente al crucifijo de la abuela.

El sol doblega la piel de las uvas,

la cancha de pasto  sacude ferozmente,

los quince años.

 

El mito y la cimarra,

se unen por cualquier alameda.

La diosa  adolescente

alberga  secretillos.

Porque el ojo penetrante de Narciso,

husmea los espejos,

buscando lágrimas,   miedos

frutos del despojo.

 

 

20:15

 

En esta casa del terror,  lo único posible es el juego de la memoria, en ese ir y venir transcribo o trato de recordar un verso escrito hace ya mucho tiempo.

 

 

UN HOMBRE MIRA A UNA MUJER

 

Observando la palidez de su figura,

con su caudal de hierba musgosa,

la mira,  a doble espacio.

La mira,  en su rubor de fuego humedecido.

La mira y llueven por sus hombros:

Minutos,  segundos.

La mira y el reverso de su mirada,

es una invitación al entusiasmo,

una extensión al templo de Febo,

un pincelazo en las morenas de Gauguin,

un llamado al eco,  de su tribu.

 

 

 

MUSA DORMIDA

                                                                            A Claudia 

Un perfume de hojas primaverales,

hasta el enigma de tus piernas.

Tus hombros diminutas colinas,

protegen tu sueño de estrella en fuga.

El cerrojo de la noche,

habita tu paisaje  de hija del invierno.

Y el universo se detiene,

por tus párpados de bella durmiente.

 

  

LOBA VOLCANICA

 

Esa morena funde mi cuerpo en arena y fuego

desliga sus cauces de furia sobre mi espalda

El susurro de sus fauces cosquillea / sobre mis hombros.

Ese trajín de loba en celo

hace de sus huellas un alarido desde las piedras

y el légamo-lengua

esparce  su deseo provocando erupciones

 

Esa morena viene urgente de  lluvia

y cada gota de ansiedad busca el refugio de mi cauce

Viene con el traqueteo del  viento

sudorosa,  desnuda

salvajeando el frenesí de sus caderas           

 

 

EXTREMIDADES DEL AMOR

 

No todo puede comenzar en tus piernas amor

esas que te trasladan por la inmensidad celeste de la ceguera

esas   dispuestas al mensaje finito de una caricia

La brisa del deseo crece por tu cintura

vuelve a extenderse por tus manos

como un beso extraviado de fotonovela

Tus manos son  el condimento

que aliña la paz del silencio

Cuando mi humanidad se retuerce en el minutero calle

y se detiene en tu ventana pierna

en tu número talle

un puente oculto me sitúa en las extremidades del amor

 

 

EXTRAVIADA*

 

Las veces que he pasado por calle Ecuador

bajo el argumento de las fotocopias

un aire de premonición y desvarío

una sensación de nicho natural

gotea por la espalda

[  Tus huellas de hoja y tierra

dejaron de saludarme

y el reloj de arena

golpea la cajita de la memoria ]

Una gitana / insiste / en contemplar

la bitácora de estas manos

con su sabiduría de runas

confirma el extravío y la extraviada

denuncia con frialdad

mi ejecución inoficiosa

de recolectar los restos de tiza

con los que alguna vez

escribí tu nombre

 

 

 

* Del texto “Extraviada” escrito en 1990.

 

 

 

                                                                        Octubre 6-1992

 19:15

Difícil resulta en el muro,  del muro del mundo,  no referirse a la muerte y es que en estas circunstancias,  resulta una posibilidad cierta.

Cesar Vallejo,  altera mi sueño,  nuevamente Omar,  me surte de poesía.   Un poema me da vueltas y no hace otra cosa que despertar mi enojo.

 

                                                   “Me moriré en París con aguacero

                                                      un día del cual tengo ya recuerdo”

                                                                                  César Vallejo

Yo no quiero sucumbir,

en Santiago de Chile,

muerto de miedo,

traición y olvido.

Como se muere hoy,

en Santiago de Chile.

Ni quiero ser golpeado

por todos.

Así,  sin decir nada

cual Cristo patético,

en la ciudad de la desidia.

¿Quién tiene un escudo contra la muerte?

Nadie.

La única protección posible,

se llama esperanza.

 

 

 

                                                                           9-octubre-92

23:15

               Yo les digo a  ustedes, amigos mios:

                                         no teman a los que matan el cuerpo

                                         y después ya no pueden hacer nada más”

                                                                     Lucas 12 ( 4-5 )

 

Hubo un día en que sentí dolor,

de la sombra ocupando el espacio.

Y las lecturas no fueron tranquilas

como antes.

Comencé a contar los pasos,

a medir por cuartas la ratonera,

dibujé y escribí,

pude distinguir los silencios.

Sentí como los brazos,

y las piernas se duermen,

cuando imaginaba estar en tu lecho

dormitando.

Limpie el sudor de la pena,

en la pública sumisión,

del cuerpo recluido.

 

 

Alonso Ruz

(Parral,  1937- Talca 1996)

Hombre de legendario talento en la enseñanza de la literatura y lengua castellana, aunque destacó también como columnista permanente del desaparecido   diario “La Mañana”  de Talca,   uno de sus artículos memorables fue  “En la cancha se ven los gallos”  donde explica desde el fenómeno cultural, el cambio de hábito electoral de las provincias de la zona central del país a mediados de la década del sesenta, como si la rueda de la fortuna la hubiera tenido en sus manos,  predice resultados y augura tiempos difíciles en los años venideros. Era un hombre de carácter fuerte,   de los que concurría al colegio a “a pie pelado” como solía decir en sus clases,   será recordado por sus ex alumnos y compañeros poetas,  por lo imponente de su presencia,  resultaba difícil obviarlo con su metro noventa y tanto de estatura,   su vozarrón de cuadra a cuadra,  y porque no decirlo,  sus puñetazos, donde caían restaban todo ánimo al oponente de levantarse. Entre  sus libros más destacados se encuentra  “Andamios de Talca”  escrito en  (1971),   “La muerte  baila con la fábula”  (1978 )  y su obra póstuma e inconclusa  “Los poetas de pueblo” especie de retrospectiva  de su  obra literaria. Entre los escritores de su época cultivó pocas amistades,  lejano por carácter a los grandes centros.  Sin embargo,  se sabe de su cercanía con Jorge Teillier,  Rosamel del Valle,  los llamados poetas láricos,   se  comentaba entre  sus amigos de la antipatía que tuvo por Enrique Lihn,  a quien golpeará en un encuentro de escritores por considerarlo pedante y culterano,  eso trajo como consecuencia su suspensión de socio, en la sociedad de escritores de Chile,  por al menos dos años.  

Su carácter republicano lo traicionó durante el golpe militar,  estuvo detenido unos pocos días en el regimiento de Talca,   volvió al Liceo de hombres y cumplió con sus clases  hasta el día de su muerte. En lo íntimo,  poseía un raro gusto por las casas de citas,  donde en ciertos momentos se refugiaba,  en una de ésos lugares lo sorprende la muerte,  Doña Josefina Paredes,  comentó a algunos curiosos de la prensa,  que usaba un cuarto para escribir sus poemas y artículos,  las niñas y ella,  lo conocieron tantos años, que no existía problema porque ocupara ese espacio,  su mujer,  por ataques de celos nunca lo pudo soportar,  a pesar que él,  se dedicaba en general a escribir. 

 

 

 

 

ANDAMIOS DE TALCA

 

Mientras la casa acoge la estancia de los recuerdos,

y el sol desata sus colores en el pizarrón imaginario.

Cada puerta tiene la agonía,  la altivez de las cenizas.

Aquí,  la infancia se jugó a costa de andamios,

con las ancianas apurando la tarde.

Todo transcurría / en tiempo de rosario,

comenzando en el diálogo de los gallos / con el horizonte.

 

 

INCITACIÓN A MI BARRIO EDÉN

 

Las redes originarias de los años,

cruzan la encrucijada de las estrellas.

Las paredes descascarándose,

me hablan de  infancias descarriadas, 

en el paraíso de hilachento

donde la tarde, nos espera.

 

Ahora,  todo se cubre de cemento en calle Balmaceda,

y el olor del vino extravió su hálito,

el canal que cruzaba el patio lo han secado,

Los paltos, los granados,

se perdieron en alguna chimenea.

La tierra entumece las mañanas de mayo,

pronunciando su destierro;

y temo que tu huella y mi huella no sean sino,

la corrupción de la memoria

y el barrio,  una labor curiosa de especialistas.

Dispuestos a rescatar trozos de la patria.

 

 

 

LA CASA GRANDE

 

Todavía revoloteo por los rincones,

el silencio resulta confortable,

a veces lúgubre,  como un pequeño esbozo de la muerte

no sé,  si el adobe da para tanto

o el fuego con sus canas naturales / nos une en su modestia.

Atando  fibras de adobe  a esta sobreviviente,

los recuerdos tienen un espacio de pintura rupestre.

Las ventanas son el ojo de los años,

el patio,    la cúpula de las infancias.

Pero el fuego nos cubre y el vino nos defiende,

de orquestar la sinfonía del olvido.

 

 

RUMOR DE BIBLIOTECA

 

Tenemos algo mejor que refugiarnos en el galope de una fábula,

en el vuelo de las hojas esculpidas de sangre.

¿De verdad  nos sentimos tranquilos sobre los fantasmas

de  ciertos hombres?

Confusión dulce la muerte surcada a pulso y tinta.

Un eco ecuánime de cine mudo nos embruja.

El silencio vestido de sepulcro,

invita a sentarnos al costado del vacío,

para darnos /  ese golpe de cordura alfabética,

cual espesor de antología.

Indago vagamente  en las sombras asirías,

disemino los ojos,

en la llama-libro. 

Sacudo el saber del  macedonio coleccionista.

Ciertas huellas de escribanos / entablan un diálogo

estrujando  legajos.

Abren  sus arcones en la primacía del registro

a riesgo de extraviarse en laberintos,

estampando una letra apócrifa /de oscuro / conocimiento.

 

 

ORACIÓN EN TIEMPOS DE CRISIS

 

Padre,

acuérdate que fui tu seguidor,

en  tiempos de los membrillos inocentes,

cuando el rosario se deslizó tenaz,

por los misterios dolorosos.

El cura Raúl,

premiaba con galletas y leche, 

ese vínculo tan sacro.

Cuídame  entonces Padre,

de no vagar por las calles

con el currículo atestado de esperanza.

Preso,   del único traje disponible.

Recuerda en tus ratos de  indignación,

a éste cesante y su cesantía

hecha cifras,  tan teñidas de micro y macro razones,

como sí la ciencia,

jugara con otra camiseta

y el hambre fuera su indiscutible aliada.

Padre,

preocupado dicen,  de la moral de bocas pintadas,

escucha la oración de este extirpado de la  historia.

Por último,

invítame al soñado paraíso,

total,  los pobres tenemos poco que hacer

en estas bravas circunstancias. 

 

 

LA CEPA DEL MAULE

                                        A Omar Cid,  donde quiera que esté.                                

 

Esperan el tonito campechano,

lo sé.

La descripción de la trilla,

el golpeteo cansado,

de las bestias.

Imaginan una oda,

bañada de cepa lárica,

donde el sol,  la tierra,

nos azotan con su presencia.

Ciertamente:

adornados de globalidad,

los poetas citadinos

hacen trampa.

nos hablan de sus lecturas,

des-va-ne-ci-das

en lo no pensado.

Nos refriegan con citas iconoclastas,

desde un departamento

con hojas de plástico.

Plagados de referencias críticas,

sacadas de la cripta misma,

en el mausoleo de la letra.

Ríen del lenguaje desgajado

de la tierra,

como si Bukowski,

fuera el ángel de la guarda,

en su bosque de vidrios

y siluetas.

Los veo echados,

al fragor de la primera garrafa.

curados de espanto,

al palpar la tierra,

descuidando los zapatos de gamuza.

Entre copas,

agasajan el verbo correcto,

para hacerse entender,

en su labor de sepultureros.

Nos miran,

como representantes arqueológicos

de la palabra.

Ante nuestras lecturas

guardan el silencio de la cátedra. 

 

 

Omar Cid

(Talca 1965-   )

Sus primeros pasos estuvieron marcados por su participación en el grupo literario  “Los Insolentes” pequeña agrupación marginal cuya conexión estética tenía como eje a poetas latinoamericanos  como Ernesto  Cardenal,  Mario Benedetti,  Nicanor Parra,  Enrique Lihn, Jorge Teillier. La concepción poética del grupo los aleja de cualquier mirada académica,  de ellos tal vez el más radicalizado en sus posiciones sería Omar,  otros como Bernardo Reyes,  Rafael Lienlaf ,  Mauricio Lira por nombrar algunos (este último de corto pasar por el grupo) de sus componentes,  optaron por otros modos de vida,  ya sea en el mundo de la educación ,  lo político o el trabajo y la construcción de una familia. De ese período nace la publicación conjunta  “Hasta el Piduco no más”  en 1984,  en 1985 publica  unos poemas en la revista “Vieja trova”    y a principios de 1986  su poemario  “A propósito del tiempo”  éste último texto lo componen un conjunto de poemas cortos,  donde el poeta, pretende cuestionarse a través de la relación lenguaje y tiempo. Otro elemento característico del grupo,  era la desconfianza por la cultura y lenguaje de los sesenta,  para ellos,  los primeros temas del grupo chileno “Los Prisioneros”  constituyen un fenómeno de importancia para su generación, sumado a ello, los primeros síntomas de tribus urbanas,  como tema digno de explotar en la poesía.

En lo poético,  esta postura traía inscrita una paradoja,  porque sus lecturas tenían como referentes a escritores de ese momento histórico,  producto de la  escasa difusión de la labor poética en esos años,  en sus palabras se decía “estamos condenados a lecturas y temáticas que no son nuestras”. 

Omar Cid,  es un poeta de formación autodidacta,  es incluido en un par de antologías de la poesía joven del Maule,  donde uno de sus poemas,  “Las noches de Managua”  fue duramente fustigado por la crítica talquina de la época.

A principios de 1991,  se instala en Santiago,  desempeñándose en distintos oficios todos fruto de  la “Revolución Municipal” de la educación,   lo que se tradujo en trabajos de distinta especie: vendedor,  suplementero,  inspector de micros,  hasta que logra instalarse como corrector de prueba de una Editorial emergente.

En 1993 publica con dificultad “La era del sujeto” libro de escasa difusión y de sólo doscientos ejemplares.   En la capital se conecta como observador del mundillo literario.  A mediados de los noventa un amigo lleva sus escritos a España,  de sorpresa recibe una carta de Roberto Bolaño,  se escriben durante un tiempo,  comienza a realizar labores de periodismo cultural,  entrevista a Ernesto Cardenal,  Mario Benedetti,  Juan Gelman entre otros,  guarda además,  una extensa conversación con Bolaño como un tesoro.

Actualmente reside en Uruguay donde se desempeña como periodista cultural 

 

 

 

          A PROPÓSITO DEL TIEMPO

 

 

“Desgraciadamente,  el lenguaje no es sino,

  otro modo de situarnos en la historia”

                                                          Anónimo

 

 

                       I

Hubo un periodo

en que los ciclos eran importantes

las edades de la tierra /  eran todo

y la luna danzó su eterno retorno

Unas en pos de otras / las muertes

las vidas

con su técnica de aniquilación

 

            

                   II 

Llegado el tiempo de Dios

con su cruz única  nuestra

perseveramos sobre la ciudad del responso

Oramos instantes definitivos

amparados de Teodicea

sudando  divinas comedias

 

 

                  III

(.......................................)

Cuando el espacio se hace tiempo

las cosas caducan

bajo  engranajes  evolucionarios

 

 

                IV

Lenguaje e iconos

huyen del tiempo

desterrando

al In-nombrado sujeto

 

 

              V

Signo y símbolo

significante / significado

navegan huérfanos de códigos   

en esa botella llenita de hojas en blanco

 

                VI

Cada palabra reciclada

en la memoria

es parte del tiempo

es síntesis de sus vísceras desgastadas

a costa de tanta verborrea

esculpida por los costados

de  Babel

 

             VII

Hay algo oculto en tu lectura

provocando esta poética

 

 

 

“Las noches de Managua”

 

 SIMPLEMENTE  LOS NIÑOS

 

Esos niños recogen basura

sus manos  deambulan por nuestra intimidad

recorren sin escozor / los papeles que quisiéramos esconder

sacuden nuestras menudencias

desde el cepillo viejo hasta el pan desbordado por hongos

son así /  cumplen la labor extrema del retorno

desde el basurero /  jamás nos miran

sus ojillos se pierden en la inmensidad de los despojos

Nosotros no quisiéramos que estén allí

los mandaríamos a la escuela

a beber  leche caliente / en el alero materno

pero nuestra basura

necesita manos pequeñas

                                        seleccionadoras prolijas

de lo útil lo Re-tornable

porque las cosas funcionan así

siempre hay otros / recogiendo sobras del mundo

y  nuestras manos buscan entre calzones y calcetines

de algún gringo / su medida

A veces encontramos en  un libro

el destello alicaído de una metáfora

en la inmensidad de los despojos

y ellos / no quisieran vernos  allí / nos mandarían a beber

nuestra leche

                     a leer /  nuestros libros

para que dejemos tranquilos / sus basureros

ligeramente  globalizados

 

 

MITOLOGÍA Y OTRAS VAINAS

 

La noche tuerce las ruedas

                   De esta ciudad

duerme el jaguar

sus víctimas Sisíficas

trabajan comen trabajan

Duerme en apariencia el templo documentado

sus misiles juegan

a quemar las alas de Dédalo

 

 

ENEMIGO INTERNO

 

Sentenciados

al silencio,

esperando fugarse,

otra vez,

los ene

           migos

internos,

viven de esos,

               los amigos

                              de todos.

Se lo merecen,  apuntan los servicios de inteligencia

porque infectan las calles,

con sus causas perdidas.

Todo por ese afán

de pegar chicles en las micros

y tocar el trasero a las ministras.

Usan un aire indigenista,

propio de los hostiles.

Dibujan la hoz y el martillo,

en el país donde tales herramientas,

cayeron en desuso.

Los enemigos,

dice un informante:

generalmente,  amargan las inauguraciones

restregando lienzos sobre las cámaras

para dis-Gusto

de quienes amistosamente,

desean cortar cintas.

 

Nota: Si ve alguno,

rondando por su barrio.

Llame sin costo,

al fono amigos.  

 

 

 

INFORME  1

 

Sr:

Encargado de asuntos especiales,

como se dispuso,

paseo irremediablemente

por las calles del centro de Santiago

atosigado de:

                     Vendedores ambulantes,

                                           Oficinistas,

                                               Carteros,

                                            Carteristas,

                                      Suplementeros,

                                      Embaucadores,

                      etc.

En realidad / en este tiempo

de ver a veeer.

Unas cuantas marchas /han pasado

unos cuantos militantes,

se reúnen para barajar

eso que llaman tácticas y

                          estrategias.

Todo está registrado,

a pesar de la calma

Porque como Ud. Dice:

"Con estos cabrones

Nunca se sabe"

 

 

INFORME 2

 

Sale de su casa

A las 7:50 a.m.

Lleva a sus dos hijos,

al colegio Almirante Merino.

Espera locomoción,

se dirige a su trabajo

de lunes a sábado.

A las 18:00 hrs.

Sale…

Rumbo a la dirección

que nos interesa.

Saluda a varios

“se llaman a sí mismos

compañeros”.

Analizan la contingencia,

resuelven algunas tareas,

en relación a lo que llaman

Política Anti-Neoliberal.

Se retira,

a las 21:00 hrs.

toma locomoción,

conversa con un compañero,

se despiden.

El compañero,

nos relata los últimos detalles. 

 

 

AVISO

 

Buenas tardes,

la compañía de teléfonos,

tiene el agrado de informar a usted,

que su celular

está siendo intervenido.

Por su integridad,

sírvase  desconectar.

 

 

RESPUESTA A REQUERIMIENTO

 

Estimado 074,

por razones de presupuesto,

siento informar

que su labor

en el comercio ambulante,

continúa.

Sabemos los inconvenientes,

sin embargo,

la patria sabrá recompensar

su esfuerzo.

Se despide de Ud.

001.  

 

 

ENCUESTA

 

Buenas tardes,

mi nombre es Marisol,

llamo por una encuesta telefónica.

Sí, sí,  dígame

Las  elecciones son la próxima semana

¿usted votará

por A o por B?

¿No puede ser C?

No, en realidad no,  el papel dice a o b

Ah,   pero siempre me ha gustado C

Mire señor,

no dañe la muestra    ¡ya!

diga    A   o    B

insisto con C

¡oiga jefe,  aquí hay otro porfiado que vota c!

si es C  es  n-u-l-o

o blanco

o no sabe o no responde.

Entendido,

Sí,  entendí jefe.

 

 

POETA OFICIAL

 

El poeta oficial

luce como si fuera a dar

su primera entrevista

saluda

a los no tan oficiales

les hace el quite

a quienes insisten en patear bajo la mesa

y critican su cercanía con el paraíso.

 

 

AGONIZA LA POESÍA

 

Pálida,