Notas
Día de confusas e intensas ternuras
por Cebaldo Inawinapi


Me contaron los poetas y las ancianas de mi tribu —seres que conversan con los animales, los árboles, las flores, con el río y las rocas, el fuego y el viento— que un bello día, el dios de la floresta y de los mares (un dios hermafrodita y bisexual, alegre y erótico) parió a una mujer. La mujer era dueña y señora de los bienes del universo, pero sentía falta de compañía, ¿con quién compartir el olor de las flores, la sensualidad del agua recorriendo la piel, el sabor de las frutas quemando la boca, la magia del crepúsculo al caer la tarde...? Y el dios bisexual, sintiendo pena de ella, parió al hombre para que fuera su amigo, su compañero, y amase a aquella que era dueña de los animales del mar, del bosque y de la vida.

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La cita Trunca. ed. Jorge EtcheverryOttawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América. Mar 9, 2008
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