Crónicas
De Feria en Feria, con la poesía en el cuerpo
por Ximena Troncoso


Febrero parece ser un mes casi muerto para los literatos que se han quedado en Santiago y un vacío asfixiante para los amantes de la Literatura y la buena conversación. Si bien despedimos el año el Día de los Inocentes con la celebración del Día del Escritor, un calendario propio ronda en nuestras cabezas. El año pasado se nos queda pegado y se empeña en prolongarse, pues para el nuevo nos ocupamos sólo hasta marzo. Nos hemos acostumbrado a sentir que es noviembre el final de la actividad de poetas y narradores en la capital, después de la Feria Internacional de la Estación Mapocho, a decir verdad enero con la Feria del Parque Forestal, luego, como aves, nos disponemos a emigrar a otros parajes, donde podamos continuar dando rienda suelta a la práctica oral de la creación literaria.

 

Así disfrutamos de otras instancias en formatos veraniegos como la Feria de Viña, donde sólo queremos escuchar la riqueza de los poetas porteños, encontrar algún libro que nos impregne desesperadamente de su bohemia, de sus locuras creativas más recientes, terminar la tarde en la Piedra Feliz, el Cinzano o en el Bar la Playa. - Ahí anduve con mis tacones rojos, de la mano de Cameron y Lizama presentando “Frágil, con lo versos de tinte merlot musicalizados por Carrasco, más sólo por un momento -.

 

En otras latitudes las ferias continúan, organizadas por sus municipios como la Feria del Libro de La Serena,  instalada ahora en la misma plaza, donde Jaime Quezada se refirió magistralmente a aspectos aún ignorados de Gabriela Mistral y los escritores regionales fueron los anfitriones de una diversidad de homólogos peruanos invitados. Durante largos días circularon escritores como Poli Délano, Patricio Mans, Reynaldo Lacámara, Edmundo Herrera y Paz Molina, entre otros. El poeta local Juan Soñador no deja a nadie impávido con  su poesía marginal, y Luis Aguilera, presidente de la filial SECH regional coordina la visita de los escritores a la cárcel para compartir una matutina tertulia con los reclusos.

 

Para los que en Santiago parece haberse tragado el verano, se agradece una amable invitación a sorprenderse con la versión 2008 de la Feria del Libro Usado, iniciativa que hace varios años viene realizando la Universidad Mayor. En un formato más sencillo, en su sede de Santo Domingo, libreros y coleccionistas se dieron cita y con ellos varios escritores que bajo unos calurosos días en la capital, se encontraron en el centro para compartir y dar vida a la actividad cultural que la feria en conjunto con la SECH y colectivos de escritores jóvenes, había organizado este año bajo el lema “La Chilenidad en la Poesía” y ahí estaban primeras ediciones de nuestros vates más connotados y por su trayectoria premiados María Cristina Menares, Rosa Cruchaga y Miguel Serrano, algunas otras distinciones a algunos grandes olvidados, como nuestro Pablo Guiñez.

 

La actividad cultural, ámbito de participación de los escritores, variada , como no olvidar que en medio de juegos tradicionales como el luche y zancos de tarros, los niños participaron jugando en la presentación del libro infantil “El Mundo Mágico de Oreste Plath”. También las féminas estuvieron presentes y con voz seductora ablandaron todas las piedras en el recital llamado “En boca de mujer”, donde se pudo apreciar una atractiva panorámica de la poesía chilena escrita por mujeres. El fin de la programación dedicada a la llamada Generación del 80, actividad que la SECh organizó. - Llegué a la Feria el sábado 16, con Los Prisioneros irrumpiendo en mi oído y luego pensé en Bernardo Chandía, a quien conocí más bien por su poesía, Leí uno de sus poemas antes de dar paso a los invitados y muy pronto quedamos sobrecogidos con la profunda participación de los poetas  Jorge Montealegre y Alfredo Lavergne, entre poemas y conversación dieron cuenta del compromiso y solidaridad de esos sobrevivientes y de la fecunda actividad cultural que se realizó en esos años signados por la violencia, la censura, donde horror impregnado en el verso fue la voz necesaria. Así son la ferias, toda diversidad. Vamos tras ellas, con nuestro último libro de poemas bajo el brazo, esperando que algo nuevo suceda.

 

 

 

 

 

 

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La cita Trunca. ed. Jorge EtcheverryOttawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América. Feb 24, 2008
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