![]() |
|
Ese domingo 13 de enero del 2007, María C despertó a las 7.42 AM, se dirigió al refrigerador a beber un gran sorbo de agua mineral de una de las botellas que siempre compra cuando visita, tomó el citófono y reclamó al conserje por el tremendo ruido dominical del “arriere jardín”.
- Señora, asómese al balcón, verá que ese ruido lo pidió usted y algunos propietarios cuando nos informaron que los loritos los despertaban con sus graznidos de patos en corral ajeno.
María C había reclamado al conserje por el calor de enero que se encierra en el departamento y no la dejaba dormir. Pedro le propuso que me regalará este “Recco humidifier-deshumificador” y ella aprovechó de contar que no dormía además, por los chillidos de los “tricahues che”. Son choroyes del sur de Chile aseguró el conserje peruano.
Salimos al balcón del quinto piso cada uno con su taza de café. Vimos que algunos obreros recogían las ramas del pino que el día anterior daban sombra y como metían dentro de negros sacos plásticos, los restos de los nidos de las caturras verdes con mancha gris en el pecho que se habían estrellado contra el asfalto del estacionamiento. Entre el verde del pino cortado y el marrón de las ramitas de los nidos, se podía ver como secas brillaban las cáscaras de los huevos de esas emigrantes, que se habían salvado durante toda una primavera de los ataques de los tiuques.
- Ramiro. La cagué.com
María C cerró los ojos y me dio un beso como para que la recordara imperfecta. Te amo con mis errores, le dije y lancé el cigarrillo que me pedía el conserje entre las ramas.
Poco a poco comenzó este nuevo año... no está mal dicen los que odian el frío. Me carga el frío, a pesar de esa pata que definitivamente quedó en los paisajes blancos de Montreal. La verdad es que me va bien, finalmente comprendí que no tengo que gastar tanta energía en comprender este país, porque hay que cambiarlo y esa no es responsabilidad que compete solamente a mí.
Ayer, iba en el metro a juntarme con la poeta Cecilia Palma que pedía algunos poemas para su portal, me topé con una pareja de jóvenes, que entre unos de sus tantos besos llamaron por celular para avisar a unos amigos, que estarían en una homilía que organizó la Iglesia para denunciar el trato que se da a la Nación Originaria y pedir por la vida de la rebelde activista de la causa mapuche Patricia Troncoso.
Comenté a Cecilia lo que había escuchado y lamenté que los buenos periodistas estén cesantes, por culpa -de la estrategia comunicacional del primer Gobierno de la Transición que fue lisa y llanamente una política de exterminio de los medios de comunicación que lucharon contra la Dictadura- y por la reacción de la artificial lista negra de "los globalizantes todos". La poeta me informó que en el portal www.chileinforma.com aparecía un artículo de Pedro Lemebel que ella repetiría en su blogspot y que no se trataba de una de esas tardías campañas por el pueblo mapuche, pero que pretendía invitar a muchos portales culturales a difundir la solidaridad de Lemebel.
En verano hace mucho calor, los políticos salen de vacaciones y como pacto social de la derecha con la derecha… no hay rumores de nuevas corrupciones.
Pasó una semana húmeda. En estos olvidos ya no quedan huellas del pino, de nidos, unas aves verdes sobrevuelan gritando su dolor y en ésta soledad, un artículo del poeta Osvaldo Ulloa responde a la Presidente, que declaró en la inauguración de un Carnaval Cultural a Valparaíso como "capital nacional de la alegría";
- Esté donde esté uno en Chile vive la cultura de la violencia heredada de la dictadura. Porque acaso alguien pensó que solamente por el hecho de elegir al presidente de la República se cambiaría la cultura que instauró Pinochet.
|
|
| © Derechos Reservados |