Crónicas
Un gran Análisis: el año 2007
por Alfredo Lavergne


En diciembre pasé tres semanas en Tocopilla, en sus alrededores sacudidos este año por un fuerte terremoto que daño y destruyó las casas abandonadas por el “neo-realidad-económico” del Chile triunfalista.

 

Mi hermana Amalia anunció por celular a María C que apenas llegará nos esperaba bajo la fresca sombra de su patio. Que recordara que desde el Valle del  Elqui le llevara de la única productora artesanal de la zona, una botellita Los Nichos y que no se me ocurriera comprar pisco Mistral ni Tres R, porque son un engaño de competencia al interior de la misma compañía. Que deseaba entregarme algunas pistas para la crónica de fin de año y que tendría limón de pica.

 

- Amalia. Puedo resumir la catástrofe como un gran Chañaral. Un atacameño comentó que todo comenzó con un ruido aterrador, como el estrépito escandaloso nunca olvidado del pago con fichas salitreras expedidas por las propias oficinas mineras que obligaba/permitía, a los trabajadores comprar exclusivamente en los almacenes de la company.

Luego vino el cañoneo de la imprevisible a las diferentes estructuras clasistas que forman esos pueblos, las miradas al cielo y a las vigas.  Se sacudieron algunas casas intocables, las que sufren históricamente de estos acomodos políticos, las de adobe que las noticias muestran a otros chiles, las que fijan las palmas de los niños a la sangre quebrada de pobrezas futuras, las que cada movimiento telúrico hace rodar por el espiral invertido del desierto y su soledad.

El norte es un territorio entregado al previsible resultado que en Chile producen las catástrofes naturales, al polvo del saqueo de las mineras, al de la suerte del viento que despeina las fotos trucadas de los almanaques turísticos, al de los ingenieros del Apocalipsis del pimiento, a saber que sus riquezas se centralizan y machacan sus esperanzas.

 

María C me pidió que intentara sacar las imágenes poéticas de mis comentarios del dolor ajeno, que exprimiera los limones para el pisco sour a la peruana y ordenó al amigo de mi hermana que buscara el endulzante para tragos “MEL Goma”, ingrediente que necesita todo buen pisco sour peruano. Nunca más al desagradable sabor de la mezcla de la clara de huevo con el líquido cítrico. Los chilenos hoy aseguran que el pisco es chileno, pero que el mejor pisco sour es peruano. Así son las cosas en este país, en la comuna y en el patio democrático de Amalia que comenzó su listado.

 

- Con respecto al terremoto te contaré que el artista, tarólogo, terapeuta, escritor, ilusionista y director chileno Alejandro Jorodowsky, apenas supo de la tragedia, llegó transformado en uno de sus personajes de alquimia espiritual en ayuda de su pueblo natal. Pidió que le cubrieran los gastos y presentó su espectáculo psicomágico en el que intentó incluso sanaciones.

Es una de las pistas cómicas que te tengo para la crónica de fin de año. Deseo además, recordarte la amarga pataleta del colorín Zaldívar, los ácidos 1.200.000 millones de dólares que se farrearon en el tren al sur de la EFE, los ásperos manoseos de las platas de Chiledeporte, los incendios de los edificios declarados Patrimonio Nacional, las peleas entre Lavín y el piraña Piñera por tomar la dirección de la derecha que intenta esconder su dependencia con el poder económico, incluso de la caída de mi ex ídolo Ricardo Lagos y que no olvides los pasos para fiscalizar los gastos estatales, los para recuperar las platas que robó la familia del dictador, los que se hicieron en gastos sociales, los acuerdos con Bolivia y Brasil para unir el atlántico con el Pacífico  y cómo nuestra Presidenta a luchado contra el machismo político chilensis. Hay tantos logros que no debes olvid…

 

Para la máquina hermanita. Le dije con el tono árido que se pega a cualquier indagador en la sabiduría del pueblo norteño. Déjeme opinar y si lo hago, será acerca del pisco sour a la peruana, de los tres presidentes latinoamericanos que este año hicieron hablar al jefe vertical de los “Cid Callados” o de la edición especial de 30 años de la revista Análisis.

La revista cuenta que tipeó del temido actuar de la Caravana de la Muerte, de las empresas de los chilenos adquiridas bajo la mascarada de toque de queda, de las cruces del Nuncio Sodano, de los testimonios de los atrapados por los enriquecidos de la dictadura, de su oposición a los que incluso hoy “plantean hacer justicia sólo a medida de lo posible”, de las movilizaciones antidictadura, de las protestas populares… que sus editoriales y artículos de periodistas, hoy pueden mirar de frente a los ojos de las nuevas generaciones de chilenos.

 

La Revista Analisis que declararon en quiebra durante el gobierno concertacionista de Alwyn escribe y no soy yo hermanita:

 

“Se dice que el “mercado” mató a Análisis y a otras publicaciones, lo que es mentira que nos insulta y hiere. Felizmente, es el paso del tiempo el que reconoce que de verdad la estrategia comunicacional del primer Gobierno de la Transición fue lisa y llanamente la política de exterminio de los medios de comunicación que lucharon contra la Dictadura. El cierre de Análisis, como se puede acreditar, fue objeto de un operativo diseñado y ejecutado desde la Presidencia de la República y el Ministerio del Exterior para tomar su control y, posteriormente, decretar su clausura.”

 

Tendría que escribir que hay un error en la carátula de la Revista. Que donde falta el acento a Análisis… dice que tiene un valor de $ 2.500 y que para unos de los chiles es nada y para otros inalcanzables.

 

 

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La cita Trunca. ed. Jorge EtcheverryOttawa: Editorial Poetas Antiimperialistas de América. Jan 14, 2008
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